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Pedir a los bancos estatales que bajen intereses y aumenten crédito es “meter la mano” dijeron analistas belcro
Llueven críticas por “intromisión” en la banca
• Situación obliga a proponer reglas claras entre la banca del Estado y su dueño, el Gobierno

Wilmer Murillo
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Como un pésimo precedente calificaron economistas la forma en que el Gobierno ha planteado a la banca del Estado que reduzca las tasas de interés y aumente el crédito a determinados sectores.
Pese a la crisis, los expertos consideran que “no se vale” que el Gobierno haga semejantes indicaciones.
Los fuegos los rompió Oscar Rodríguez, ex superintendente general de entidades Financieras.
La recomendación a los bancos del Estado de bajar los rendimientos de los préstamos y soltar el crédito, “es un mal precedente”, dijo Rodríguez.
Sus críticas las hizo en el marco de un seminario de análisis de la supervisión del sistema financiero ante la crisis internacional, auspiciado por la Academia de Centroamérica.
Las debilidades de la regulación financiera, llevada de la mano de la presión de los empresarios y otros gremios, han contribuido a que se intente pasar por encima de la Sugef.
“Dada la situación actual los reguladores podrían actuar con holgura, pero nunca claudicar en lo esencial”, dijo Rodríguez.
Para el ex superintendente es esencial no flexibilizar temas de morosidad ni la normativa de crédito.
Como parte del Plan Escudo la administración Arias ordenó a la banca, bajar un 2% las tasas de interés.
“Creo que es absolutamente posible reducir las utilidades anuales de los bancos del Estado que fueron millonarias el año pasado. Este año se requiere que haya crédito abundante y que este fluya para mantener activa la producción”, dijo Roberto Gallardo, ministro de Planificación.
La ausencia de reglas claras acerca de la relación entre la banca del Estado y su propietario (el Gobierno) es lo que a juicio de Ronulfo Jiménez, economista, ha llevado a esa intromisión.
“El poder político presionado por los gremios ha solicitado a los bancos que arreglen los créditos con los morosos”, lo cual el economista calificó como “un pésimo precedente”.
La propuesta ni siquiera se vale y ello pone de manifiesto que no hay reglas claras en la relación del Gobierno y la banca estatal. En todo caso indicó que es algo que solo se vale si el Gobierno paga el costo de los subsidios, incluyendo los recursos en un presupuesto extraordinario.
A las recriminaciones se sumaron analistas como José Rafael Brenes, gerente general de la Bolsa de Valores, quien presentó un listado de la tarea que en materia de supervisión tiene Costa Rica.
Entre otras cosas planteó la urgencia de un seguro de depósitos para pequeños ahorrantes. Esta propuesta reiterada por otros analistas como Juan Muñoz, fue considerada por Mario Rivera, gerente del Banco de Costa Rica como el principio del fin de la banca del Estado, pues el aval del Estado constituye su principal fortaleza, según expresó.
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