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Convirtiendo objetivos en resultados

La incertidumbre económica de hoy caracterizada por un ambiente de costos crecientes, márgenes en disminución, una competencia dinámica, sumado a una serie de otros factores internos y externos, obliga a los líderes empresariales a ser mucho más cautos y disciplinados a la hora de fijar objetivos y tomar decisiones de negocios.
Con el fin de tener una respuesta a estos factores distorsionantes, los líderes empresariales de hoy deben ser capaces de tener los objetivos claramente definidos para sus organizaciones además de la capacidad de convertirlas en resultados.
Desafortunadamente, en la mayoría de los casos, existe una importante brecha entre los objetivos fijados y resultados por falta de una ejecución sistemática. En el papel, se crean sólidos planes, coherentes en su lógica, pero con serias falencias a la hora de ejecutar correctamente. Los expertos sostienen (“Larry Bossidy y Ram Charan en su libro “Execution”) que “la razón de esta diferencia es que los empresarios no piensan en la ejecución como una disciplina o una piedra angular de una cultura empresarial”, esto implica que desde los mandos medios hasta el Ejecutivo Principal o Presidente, incluidos los directivos de la empresa, deben reconocer la ejecución como uno de los elementos más importantes dentro del conjunto de actividades en las que participa para garantizar que los objetivos se conviertan en resultados a través de un cumplimiento correcto y preciso, tales como planes bien articulados y eficazmente comunicados a través de la cadena de mandos.
No hay más espacio para los líderes que se basan únicamente en su visión para tratar de alcanzar metas o lograr resultados, para sobrevivir, tienen que involucrarse más en los detalles de ejecución, o sea tienen que arrollarse las mangas y ejercer control.

En nuestro medio queda mucho por hacer en este campo, podemos ver a través de los planes y proyectos de nuestro gobierno e instituciones autónomas que la ejecución de proyectos año a año es menos del 40% en relación a obras proyectadas contra resultados, factor que genera una alta incidencia en el encarecimiento del costo final de la obra, entre la fecha de concepción y ejecución de la misma así como impactos negativos en la competitividad y el desarrollo.


Vicepresidente
Grupo Camacho
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