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Martes, 11 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Legislen y parlamenten, señores diputados

| Miércoles 24 octubre, 2007


Legislen y parlamenten, señores diputados

Los 57 diputados de la Asamblea Legislativa, a quienes elegimos cada cuatro años con nuestro voto y a los que históricamente hemos llamado “Padres de la Patria”, en las últimas décadas no han hecho el mejor esfuerzo por ganarse ese honroso calificativo; por el contrario, han hecho mucho para que ese concepto se vaya devaluando de manera vertiginosa.
Con la elección de un nuevo cuerpo parlamentario, son muchas las expectativas que se generan cada cuatro años en la población. Esa ilusión se va desvaneciendo con el paso de los meses y luego, lo único que nos queda es el famoso derecho al berrinche o conformarnos con el dicho de que sucede “lo mismito del año pasado”.
Lo variopinto de nuestros representantes podría ser explicado como consecuencia de la democracia, de la libertad de elegir y de ser elegido. Lo cierto es que muchos diputados calientan la curul y pasan por ella sin pena ni gloria, muchos “figuran en la nómina” o simplemente “asisten” al plenario. Los verdaderos legisladores y parlamentarios, que es lo que realmente necesitamos, tristemente, los podemos contar con los dedos de una sola mano.
Aparte del colorido folclor, las riñas a lo interno de algunas representaciones partidistas, las deserciones y otros males, tenemos el sempiterno problema generado por un reglamento legislativo obsoleto, que permite el ejercicio del llamado “filibusterismo”, de las tácticas dilatorias y obstruccionistas, que al fin y al cabo lo que producen es inmovilismo e improductividad legislativa, con las consecuencias negativas conocidas por todos nosotros los ciudadanos electores.
La responsabilidad que representa la investidura del diputado nacional, parece que es cosa de poca monta, la visión de Estado y la misión que deben cumplir como arquitectos, llamados a dibujar los planos con los cuales se construye la patria, simplemente no se concreta.
¡Más responsabilidad, señores diputados! Eso, simplemente eso es lo que exigimos y necesitamos todos los costarricenses. Es cuestión de responsabilidad, es cuestión de parlamentar y legislar. Es preciso que se ejerciten en el arte de la negociación, deben aprender a ceder en posiciones y a vislumbrar con la mente abierta, los mejores caminos por los que debe transitar la patria.
Tal vez podríamos pensar en crear una carrera parlamentaria y en profesionalizar la Asamblea Legislativa; pero una idea así en las condiciones actuales parece descabellada. Cualquier iniciativa de ese tipo, en las condiciones actuales de nuestro parlamento, aparte de que tendría que ingresar a la lenta corriente legislativa, sin duda moriría haciendo fila o terminaría durmiendo el sueño de los justos, en alguna gaveta.
Lo amargo de este cuento legislativo es la impotencia y el cansancio que genera en los ciudadanos responsables, quienes lo que verdaderamente queremos es ver trabajando, guiando al país y produciendo leyes a nuestros máximos representantes.

Johnny Sáurez Sandí