Laura Fernández tiene la vía libre para avanzar con el tren eléctrico
Gran objetivo ahora es arrancar construcción en esta administración tras superar las 145 expropiaciones pendientes
En su segunda semana de trabajo, la nueva Asamblea Legislativa aprobó definitivamente el préstamos de $800 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica y el Banco Europeo de Inversiones (BCIE) para desarrollar el tren eléctrico interurbano de pasajeros.
De esta manera, el gobierno de Laura Fernández tiene la vía libre para avanzar con el proyecto, siempre y cuando logre resolver las expropiaciones que quedan pendientes y que podían atrasar la obra. Según el Colegio de Ingenieros y Arquitectos hay 145 procesos pendientes de finalizar.
Y es que al ser un proyecto financiado por el BCIE, el organismo internacional se encargará de la licitación y adjudicación de la construcción, por lo que no será necesario que la Contraloría General de la República dé su visto bueno, lo que garantiza que no se atrasará por dos años o más, en medio de análisis, apelaciones y otros recursos burocráticos.
La idea, es dar en concesión la construcción del proyecto en esta misma administración y empezar a construir lo más rápido posible para dar una solución a los problemas de movilidad urbana. Eso sí, no estaría listo en 2030 cuando Fernández deje la presidencia.
Debido al bajo costo, no sería necesario, en principio, el pago de un subsidio, de acuerdo con el Incofer.
“Hoy Costa Rica da un paso histórico hacia un sistema de transporte moderno, seguro y eficiente. Agradecemos a la Asamblea Legislativa por confiar en este proyecto que será símbolo de progreso y movilidad sostenible para las y los costarricenses”, dijo Álvaro Bermúdez, presidente del Incofer.
Se trata de dos líneas que suman más de 51 kilómetros a doble vía: una desde Paraíso de Cartago hasta San José y otra desde San José hasta el centro de Alajuela.
Además, incluye la adquisición de 28 unidades eléctricas nuevas, 30 estaciones, dos terminales completamente nuevas y 9 pasos a desnivel, con frecuencias cada 10 minutos.
Los conductores en Costa Rica pierden entre 3 y 8 minutos recorriendo cada 100 metros en una presa, según el Índice de Competitividad 2025.
Las presas no solo implican pérdida de tiempo y menos empleos, sino también afectación a la salud física y mental, elevando también los niveles de estrés.
El cantón de Orotina es el lugar donde los conductores pierden más tiempo en una presa, ya que en promedio duran 7 minutos y 33 segundos por cada 100 metros recorridos, mientras que Cañas es el lugar donde se reporta menos tiempo perdido, con tan solo 2 minutos y 4 segundos.
Santa Ana, Heredia, Alajuela, Santo Domingo, Escazú, San José, Curridabat, Montes de Oca y Tibás reportan pérdidas de tiempo que oscilan entre 6 y 3 minutos por cada 100 metros.