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Sábado 6 Agosto, 2011

Las vilezas de este mundo

Siempre he considerado el fútbol un tema poco importante, aburrido, sobreexplotado y hasta innecesario. Incluso, he llegado al extremo de evitar la televisión para no ser bombardeada por noticias relacionadas con este deporte.
¿Qué es el fútbol sino una simple disputa por un balón? ¿Es acaso un tema de relevancia social? ¿Merece encabezar cada día la primera plana de los periódicos? El fútbol es lo más efímero y vano en este mundo: miles de personas, se zambullen a diario en discusiones apasionadas sobre cuál equipo es el mejor, si perdieron o ganaron, y se llega al punto de lamentar con lágrimas las pérdidas de su equipo y transforman la industria de este deporte, en un asunto de aparente importancia.
Nunca he entendido el entusiasmo por acudir a partidos y observar el desplazamiento de un balón durante casi hora y media; y me niego a participar en la inercia de sentarse a contemplar a 22 personas corriendo de un lado hacia otro, si sus vidas me tienen sin cuidado y su impacto en mi existencia es nulo.
No niego que he intentado entender la pasión por este deporte, pero me decepcioné al revisar la sección deportiva y no comprender ninguna de sus noticias. No sé qué es la FIFA, no recuerdo el nombre de ningún jugador de fútbol, desconozco sus reglas, y sus novedades me tienen sin cuidado. Además, los periodistas de esta inútil sección, redactan sus notas dando por sentado que todos sus lectores se encuentran familiarizados con el tema. ¿Acaso merecemos tanta información sobre un asunto que se podría resumir en el número de veces que ingresó el balón en una red?
Es inaceptable, también, la manera en que se paraliza Costa Rica entera cuando se disputa un partido internacional de fútbol: calles abarrotadas de aficionados encolerizados por el embotellamiento vial que les impide llegar hasta sus televisores para entorpecerse mirando el juego, restaurantes y cafeterías en los que no se puede conversar sin escuchar un grito de “gol” o recibir abucheos por solicitar que disminuyan el volumen del televisor y el despliegue de banderas rojo, azul y blanco que ondean con orgullo durante los partidos, pero que permanecen en el olvido los 15 de setiembre y acumulan polvo todo el año.
Hay gran cantidad de asuntos nacionales que merecen nuestra atención. Muchas disciplinas similares como el atletismo, el boxeo y la natación, son más dignas de reconocimiento, ya que su práctica requiere habilidades de concentración y entrenamiento riguroso. Es tiempo de volver nuestra mirada a los asuntos trascendentales de la vida: la literatura, el conocimiento, la historia e incluso la naturaleza. Es tiempo ya de devolverle al César lo que siempre le perteneció.

Daniela Mora Solís