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Jueves 4 Abril, 2013

La fijación de precios de los combustibles en Costa Rica

Un círculo virtuoso diseñado para que el gobierno siempre gane.
Viendo los datos de la inflación acumulada a marzo de 2013 del 2,46% (6,24% anualizada), encontramos que transporte es uno de los grupos con mayor peso dentro del índice, provocado por el incremento en los precios de los combustibles y que detrás de cada aumento, el Gobierno de la República recibe una mayor tajada por el denominado impuesto único a los combustibles.
Un análisis publicado por la Cámara de Combustibles establece que dicho impuesto representa el 27% del precio de venta total y es después del costo de importación (58% del precio) el segundo rubro que más impacta el precio final.
La lógica dicta que debería existir una válvula de escape que se activaría cada vez que el nivel de precios internacional supere una suma predefinida y que “congelaría” los ingresos del resto de los participantes en la fijación final del precio, incluidos los ingresos al erario público.
Es claro suponer que Hacienda tiene sobradas razones para “frotarse las manos” cada vez que la ARESEP aprueba un incremento en los precios de los combustibles, a costa de que ello implique golpear el bolsillo de los costarricenses e impactar el índice de inflación.
Sin embargo y con un poco de voluntad y creatividad, es posible romper ese círculo sin estrujar a los ticos con el más injusto de los impuestos (la inflación) y sin que el gobierno vea disminuidos sus siempre faltantes recursos financieros.


Ingeniero Mynor Retana Cárdenas
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