La era del multitasking
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La era del multitasking


Una de las características que se le exigen al profesional del siglo XXI es la de ser “todoterreno”, lo que implica procesar múltiples tareas al mismo tiempo. A esto se lo conoce como “multitasking”.
El ritmo frenético que imprime el rigor de un día de trabajo, colmado de citas, llamadas, videoconferencias, atender el correo electrónico y analizar mucha información lleva irremediablemente a cuestionar cuál debe ser el método más efectivo por utilizar.
Este ha sido un rasgo que los jóvenes millennials han adoptado: estar en una junta mientras actualizan sus redes sociales y toman nota, o hacer un reporte mientras contestan correos electrónicos y atienden una llamada. Lo hacen, y parece que lo hacen bien.
De acuerdo con el último estudio RED 506, de Unimer sobre el uso de Internet y las redes sociales, el multitasking (multitarea) es un hábito casi natural en los internautas.
El informe refleja que los usuarios ingresan a las redes sociales mientras ven televisión, viajan en bus o taxi o salen a comer (solos o con amigos).
Actualmente, para muchas empresas es una ventaja contratar personal que posea estas características, ya que pueden estar en diferentes canales y al mismo tiempo ser muy productivos.
Para quienes se consideran personas multitask, este beneficio puede traerles muchas oportunidades laborales, pero ¿realmente es un beneficio que ofrece frutos a largo plazo?
La respuesta es no.
Paradójicamente a las ventajas profesionales que una persona puede tener por ser multitask, esto puede acarrearle daños a su memoria y salud, sumado a la baja calidad que podría ofrecer en sus trabajos, debido a que, al estar haciendo varias actividades al mismo tiempo, ninguna de estas tareas se ejecuta con la atención debida.
En el mundo actual es muy difícil lidiar con la presión del trabajo. Cualquier persona con un trabajo de tiempo completo sabe que un día laboral promedio no dura lo suficiente para terminar de hacer todos los pendientes, y hoy estamos presentes al gran enigma de “la falta de tiempo”.
Sin embargo, la productividad puede incrementarse increíblemente si se adoptan ciertos hábitos diseñados para hacer que el trabajo sea más eficiente. Un trabajador eficiente aprovecha cada minuto de su tiempo durante el día, poniendo toda su atención primero a las tareas más importantes.
Por eso siempre es clave recordar, separar y discernir lo importante de lo urgente.
Ahora, ¿qué significa ser eficiente? La palabra eficiencia en español quiere decir: acción, fuerza, producción, y se define como “la capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un objetivo determinado con el mínimo de recursos posibles”. La eficiencia en el trabajo no solo incrementará la productividad de las personas, y quizás sumar puntos con el jefe, sino que también le hará sentir realizado y satisfecho de haber tenido un día de trabajo ocupado, pero principalmente productivo.
Cuando uno sabe que tendrá que ser un multitasking, debe imaginarse tres instancias bien definidas: una, la de saber elegir la prioridad; la segunda, encararla, y la tercera, hacer el seguimiento hasta concluirla. No es tarea fácil, claramente, pero lo importante es poco a poco saber definir las prioridades y la importancia que cumple cada cosa en nuestras vidas. Nunca olvide que la vida cambió, y hoy “trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar”.

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Alfredo Rojas
Director
*[email protected] Digital



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