Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 21 Noviembre, 2007

La edad de la jubilación

Carlos Denton

El Latinobarómetro 2007, realizado en Costa Rica por la CID/Gallup, arroja unos datos sobre la edad de la jubilación que revelan mucho sobre la perspectiva hacia el trabajo que tienen los habitantes del país. En la actualidad la esperanza de vida al nacer de un hombre costarricense es 76.5, pero al preguntarles a los varones en el Latinobarómetro la edad en que deberían jubilarse, la respuesta promedio es 58.3 años. Quieren vivir unos 18 años después de la jubilación, sin tener que trabajar.
La esperanza de vida al nacer de la mujer costarricense es 81.2 años, y al preguntar a las del sexo femenino que fueron entrevistadas por el Latinobarómetro la edad en que deberían jubilarse, respondieron que es 53.4 años. Las mujeres quisieran vivir unos 27.8 años después de jubilarse, sin tener que trabajar.
Estas aspiraciones son muy admirables, pero la gran pregunta es ¿quién va a pagar para mantener a estas personas por un par de décadas en promedio? Por supuesto, los que tienen ahorros o una pensión jugosa, no tendrían problemas en vivir tanto tiempo sin generar ingresos a través del trabajo. Pero estos afortunados con suficientes recursos en Costa Rica son la gran minoría. Quizás otros tendrán un cónyuge o unos hijos dispuestos a mantenerlos.
La gran mayoría tendrá que depender del Estado, que tiene muchos compromisos con la educación de los jóvenes, con el sistema de salud, con la seguridad ciudadana y con la lucha contra la pobreza. Lo que pueda hacer el gobierno para los adultos mayores que dejen de trabajar muchos años antes de fallecer, es bastante limitado.
Tomando en cuenta los niveles de salud que disfrutan los habitantes del país, personas que se pensionan con menos de 65 años deberían hacerlo solo si el cuerpo no aguanta. No debería existir una edad obligatoria para jubilarse, si no que cada uno debería ver su situación de salud y tomar su propia decisión. Al mismo tiempo, la edad mínima en que se permite que un trabajador acceda a la jubilación debería aumentarse.
Los estudios de los adultos mayores han revelado que los que trabajan son más sanos, más felices y se sienten mejor en la sociedad en que viven. El ejemplo del presidente Oscar Arias Sánchez debería ser seguido por muchos más que pueden seguir aportando al país.
Por más esfuerzo que hace un jubilado que no trabaja de mantenerse “activo,” la verdad es que pasará muchas horas viendo la televisión, otras tantas en la soledad, y cuando se reúne con los familiares y amigos que se mantienen en la fuerza laboral, encontrará que no lo toman en cuenta como lo harían si aún estuviera produciendo.
Cuanto mayor es la proporción de personas que participan en la fuerza laboral en un país, tanto más probable es que crezca la economía. Los países menos desarrollados económicamente (pobres) también se caracterizan por tener muy poca participación en la fuerza laboral.
Es bonita la idea que aparentemente tienen (según el Latinobarómetro) muchos costarricenses de pasar bastantes años descansando después de una vida de trabajo relativamente breve. Pero ese anhelo solo se logrará si los menores hacen grandes sacrificios para mantenerlos, y no está claro que estos vayan a querer asumir esa carga en el futuro. Mejor que sigan trabajando los que puedan.

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