Enviar

El reciclado es una cadena que debe estar garantizada en sus diferentes eslabones y Costa Rica no puede seguir al margen de esta práctica

La casa limpia para recibir visitas

Reciclar es una de las tareas importantes para luchar contra el cambio climático. Y aunque algunos piensen que Costa Rica es un país muy pequeño y que no es significativo cuanto pudiéramos hacer al respecto, la verdad es otra.
La realidad es que ningún país debe quedar por fuera de la monumental tarea global de devolver al planeta el equilibrio que le hemos alterado. Ninguna nación puede hoy tener autoridad moral para presentarse al mundo como consciente, madura y responsable si “esconde la basura debajo de la alfombra” y menos si pretende mantener las puertas de la casa abiertas con aspiraciones de crecer como destino turístico.
Es por eso que debe invadir nuestro estilo de vida, de producción y consumo, la cultura del reciclado y este debe ser apoyado por una organización municipal y nacional para que el esfuerzo ciudadano logre su objetivo.
Si se calcula que una tonelada de papel recuperado salva 17 árboles, es necesario pensar en cuánta agua se ahorra y cuánto CO2 se evita lanzar al espacio mediante la recuperación de envases de todo tipo.
Las actuales generaciones de adultos, responsables como son de las malas prácticas que generaron el cambio climático, aunque estas provengan del mundo desarrollado, tienen la obligación de poner en marcha el cambio que urge para volver al equilibrio.
Los gobiernos locales, que no saben como invertir sus presupuestos, tienen en esto una tarea ineludible. El periodo de política electoral debería explicar, no con retórica destinada a conseguir adeptos sino con detalles sobre planes, presupuestos y plazos, cómo piensa trabajar esta materia cada partido aspirante al poder.
Las municipalidades deben dejar ya su posición de burócratas cobrando impuestos y prestando algunos servicios para convertirse en verdaderos artífices de un mejoramiento continuo de la vida en sus comunidades y en esto juega papel preponderante la cultura del reciclado.
Lo cierto es que también debe cambiar nuestra cultura para convertirnos en ciudadanos eficientes en la vigilancia del cumplimiento de los deberes de aquellos a quienes elegimos como gobernantes.
El reciclado es una cadena que debe estar garantizada en sus diferentes eslabones y Costa Rica no puede seguir al margen de esta práctica.
Ver comentarios