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Después de muchos años sufriendo por falta de atención médica oportuna, la población quiere ahora ver resultados, ya no palabras, como producto de la voluntad política de retornar a la Caja al cumplimiento de lo que su ley de creación le manda


La Caja tiene solución

Devolver a los asegurados su derecho a ser atendidos sin demoras en los hospitales, es una de las prioridades que tendrá el nuevo Gobierno.
Después de muchos años sufriendo por falta de atención médica oportuna, la población quiere ahora ver resultados, ya no palabras, como producto de la voluntad política de retornar a la buena salud a la Caja.
El propio Colegio de Médicos sugiere medidas tendientes a reducir las listas de espera, algo que en realidad debe llegar a cero.
Pero la pronta recuperación del sistema de salud de la Caja (Ebais y hospitales) no solo aliviará y salvará en muchos casos la vida de los asegurados, sino que beneficiará grandemente al país con una población más sana.
Es impensable mejorar la productividad sin contar como insumo básico con una fuerza laboral sana.
La Ministra de Salud designada ha manifestado la necesidad y la voluntad de que ese Ministerio y la Caja dejen de trabajar en forma separada.
Incorporar la tecnología y reducir el tiempo para el registro de productos es parte de sus planes además de garantizar transparencia.
Un diálogo positivo entre el Ministerio de Salud y la Caja, para potenciar recursos y voluntades, ayudaría a la perentoria tarea de devolver salud a la población mediante prevención y oportuna atención médica.
Más infraestructura instalada, equipada con tecnología de punta y con la cantidad necesaria de personal médico y auxiliar, empezaría a producir como resultado el cambio esperado.
Evaluar las actuales y futuras necesidades en especialidades médicas en el país y actuar de modo que existan las necesarias para una atención de alta calidad a los pacientes, es el deber de quienes tendrán que volver a la Caja al cumplimiento de lo que su ley de creación le manda.
Sanear las finanzas de la institución es la principal condición para avanzar en este sentido, pero eso es totalmente posible contando, como se cuenta, con las cuotas obrero - patronales para el mantenimiento de los regímenes de la Caja.
Lo que falta es cobrar bien esos dineros, algo que no ocurre actualmente, y que el Gobierno asuma, no con bonos sino con dinero, la parte que debe agregar para la atención de indigentes y otros, que debe atender desde que se le recargó a la institución esa labor al universalizar sus servicios.
El saneamiento de las finanzas de la Caja es tarea pendiente, lo cual se pone en evidencia para la población, entre otros, por medio del conocimiento acerca de la cantidad de empresas que le adeudan grandes sumas.
Un gran reto que solo requiere la voluntad política.

 

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