Mi padre siempre me aconsejaba de cómo manejarme en una institución pública de la siguiente manera: “Mire Carlitos, busque la puerta que dice ‘Terminante prohibida la entrada a personas ajenas a esta institución’—esa es tu entrada.” Y cuando fui adulto he seguido ese consejo en más de una ocasión – siempre funciona.
Mi padre había sido combatiente (termino moderno guerrillero) en la guerra civil de 1948. Recuerdo verle practicando el tiro en el patio de nuestra casa que quedaba cerca de Matute Gomez. Era capitán y lo que hacía con su grupo era pegar trozos de madera con clavos grandes y en la noche colocarlos donde iban a pasar los convoyes de camiones militares. Cuando quedaban varados era atacar a los ocupantes de los camiones con balas. Sencillo pero efectivo. Creo que la mentalidad guerrillera la aplicaba a la burocracia pública después. Me decía “ellos trabajan por vos. Tienen que atenderte.”
La mentalidad de la “puerta prohibida” prevalece y la gran parte de la población se ha amansada tanto que recibe ordenes de los burócratas como si fueran jefes de uno. Es parte de la des democratización de Costa Rica. En vez de levantar un motín en la CAJA cuando tienen que esperar meses y años para ser atendidos, los más valientes ponen un recurso de amparo en la Sala IV. Es más “civilizado.”
O no dicen nada y acuden al creciente sistema de salud privada que ahora existe en el país.
Si la escuela pública no está dando la educación adecuada para los hijos – el costarricense los saca y los manda al sistema privado, si tienen el dinero para pagarlo. Si el sistema general no les sirve emigran a New Jersey, como hacen tantos de Perez Zeledón o Los Santos. En fin, no hay guerrilleros, excepto en los barrios más aplastados y donde los pandilleros tienen asentados batallas por territorios.
Lo cierto es de que, si la clase media y alta hubieran seguido tratando de recibir atención médica de la CAJA en vez de acudir a un sistema privado, no habría lista de espera. Los de clase media alta hubieran pasado por la puerta prohibida cuando sesionada la junta directiva, cuando un médico recibía un paciente y hasta a los quirófanos pidiendo que fueran atendidos. Hace tiempo hubiera forzado al gobierno de turno a poner orden. El sistema de educación pública hubiera sido revolucionado si los pudientes del país hubieran seguido mandando sus hijos a sus aulas.
La elección del 1 de febrero tiene como tema central si se quiere seguir con el sistema actual donde los burócratas son protegidos y acaudalados mientras que los ciudadanos reciben migas en cuanto a servicios en muchos casos. Muchos del pueblo se han dado cuenta que están pagando mucho por un servicio deficiente en obras públicas, en protección del hampa, en servicios generales.
¡Cómo ha cambiado la atención en los bancos estatales desde que tienen competencia! ¡En el INS, en KOLBI! ¡Un sistema de cupones cambiaría la CAJA y al MEP rápidamente!





































