Un problema que enfrenta Costa Rica es que casi todos los chiquitos que asisten a escuelas y colegios privados son unos genios. Todos reciben notas de 9 o 10 y si un educando recibe un 8 ya es crisis familiar y como mínimo una visita de uno de los padres al centro educativo para hablar con el docente y entender “el problema.”
Una solución-- se le receta adderall o ritalin al chiquito para que concentre mejor. No hay datos sobre la cantidad de menores que usan ese medicamento regularmente porque los padres no lo van a confesar a nadie.
Ya la nota 7 casi no existe y la posibilidad de que un educando” quede” y tenga que repetir un año es virtualmente desconocido en los centros privados.
Recuerdo tener profesores de colegio en mi época que tenían la actitud de que “en mi clase solo Dios recibe un 10.” ¿Qué ha cambiado para que tantos reciben esa nota y cuáles son las causas de la inflación de notas?
Los cínicos dirán que un colegio privado, con lo que cobra, quebraría si se usara el sistema de notas como se supone que funciona. Y como no quiere desaparecer el colegio presionan a los docentes, aunque informalmente de dar notas más positivas de lo merecido.
También hay que argumentar que los docentes prefieren dar notas altas – así nadie les cuestiona. Los padres de sus pupilos lo alaban y los directores del centro “le dan cariño” por ser tan “buen profesor.”
En las universidades privadas tan bien se nota el mismo fenómeno. La única manera de “quedar” en un curso es no asistir y no cumplir con las tareas. Mientras que un educando llega y hace las tareas es altamente probable que pase.
En las universidades estatales en las ciencias sociales es común de encontrar brotes de inflación de notas. En materias como sociología, antropología, ciencias políticas, en algunos casos los alumnos se convierten en “carne de cañón” del docente y no es tan inusual que uno favorece en sus notas al que marcha en las protestas y adopta la línea ideológica del profesor –esa inevitablemente será de anti sistema.
En algunas compañías en los departamentos de recursos humanos hay cierta vacilación frente a la candidatura a un puesto de alguien de esas escuelas. ¿Serán tóxicos? ¿Estarán siempre en una posición anti patronal y organizando resistencia a programas y productos?
Al final de cuentas la inflación de notas afecta negativamente al alumno. Un joven a quien siempre le fue bien en el colegio encuentra problemas tratando de aprobar cursos de estudios generales—especialmente si pegan a un docente normal que no da “notas en una curva.” ¿Cómo es esa “curva”? Si en un examen de 50 preguntas todo el mundo pierde 10 preguntas, entonces los que contestaron bien a 40 reciben un 10 y de allí para abajo.
Sin entrar en un debate al respecto – cumplir con el 8 por ciento para la educación pública no promoverá calidad si no se descalifica la inflación de notas.





































