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Miércoles 26 Marzo, 2008

La importancia de una juventud preparada

La pasada encuesta realizada por el Consejo de la Persona Joven y el Fondo de Población de las Naciones Unidas ha dado un nuevo significado a una frase cliché que generación tras generación hemos escuchado, “los jóvenes son el futuro”.
Los jóvenes representan un 40% de la población total del país, de ahí la importancia de contar con personas preparadas y motivadas en participar en la construcción de un nuevo futuro, y no la destrucción de él como muchas veces se nos representa.
Pero existen retos que debemos afrontar; como dotar de herramientas e instrumentos que posibiliten a los jóvenes competir en un mundo globalizado con mayores exigencias y perfiles profesionales que abarcan características como el dominio de idiomas, las computadoras y una mayor conciencia de lo que sucede en el mundo.
Otro reto es la discriminación que se afronta por ser jóvenes, los empleadores desechan a los solicitantes porque no tienen experiencia, y nadie parece querer darnos una oportunidad. Una contradicción en sí misma, porque si no se nos brindan los espacios para desarrollarnos y demostrar nuestra completa capacidad, nuestro potencial y lo que podemos ofrecer al país no está siendo explotado.
El mundo actual demanda que los países sean innovadores y el contar con personas emprendedoras y proactivas resulta sustancial para conformar un país más competitivo. Y eso solo podemos lograrlo con personas capacitadas y educadas. Es importante enseñar a los jóvenes que no solamente pueden ser médicos, abogados o las otras carreras que están tan saturadas en Costa Rica, sino direccionarlos a nuevos mercados laborales.
La falta de visión a largo plazo de nuestro país nos ha llevado a una carencia de personal calificado y un mercado ávido de una nueva generación capaz de satisfacer esa demanda, pero debemos percatarnos que apenas el 28% ha completado la secundaria y el 15,5% cursa la universidad. Esto levanta preocupación, pues hemos abandonado a una generación que está deseosa de superarse pero no cuenta con los recursos necesarios para lograrlo. Si algo nos han demostrado los pasados acontecimientos políticos como el referéndum, es que los jóvenes han tomado conciencia de la realidad nacional y demandan espacios de participación y reconocimiento y que su involucramiento puede hacer la diferencia, por ello es fundamental que estén preparados para asumir tales responsabilidades y tengan un criterio informado.

Lucía Astorga Gómez
Estudiante de ciencias políticas y economía
Universidad de Costa Rica