Enviar
La flaqueza del dólar puede ser provechosa

John F. Wasik

El dólar ha parecido una celebridad en aprietos últimamente, al ocupar los titulares casi a diario con más noticias de su precipitosa caída.
La mala suerte del dólar no es nada atractiva. Si la mayoría de sus inversiones están valoradas en la moneda estadounidense, usted no tiene que quedarse mirándola declinar.
No espere que el Gobierno de Estados Unidos haga algo para reforzar el dólar en un futuro cercano. La crisis de vivienda de Estados Unidos seguirá presionando a la Reserva Federal a bajar las tasas e imprime un cariz ridículo a las declaraciones del gobierno del presidente George W. Bush en cuanto a la moneda.
“Seguimos en busca de un dólar fuerte”, dijo el secretario del Tesoro Henry Paulson el 28 de febrero al Economic Club de Chicago. Habiendo llegado al tipo de cambio más bajo desde que empezó a cotizar contra el euro en 1999, la moneda estadounidense ha perdido un cuarto de su valor en los últimos cinco años, según estadísticas de Bloomberg. Ha caído cerca de un 7% contra la moneda común europea en los últimos 30 días.
Si bien los exportadores de Estados Unidos están celebrando la caída del dólar —porque con ello sus bienes se abaratan relativamente en el exterior—, conforme la moneda pierde valor, el poder adquisitivo de la población en general se reduce.
Las materias primas como el petróleo, valoradas en dólares, suben de precio. Esto significa que hay que pagar más por todo, desde la gasolina hasta el combustible de calefacción. También se encarecen las cenas y el alojamiento en hoteles en el extranjero.
La manera más fácil de apostar a la caída del dólar es escoger uno de varios fondos de inversión en moneda extranjera cotizados en bolsa y retenerlos.
En los dos últimos años han surgido muchos, al buscar los inversionistas dónde guarecerse de las fluctuaciones de los tipos de cambio.
Digamos que usted hubiera tomado una posición en el CurrencyShares Euro Trust, un fondo cotizado en bolsa que es una “inversión eficaz con relación a su costo”, según el gestor de la cartera. Habría ganado un 22% en los 12 meses hasta el 14 de marzo inclusive, según las estadísticas de Bloomberg.
El fondo Japanese Yen Trust ETF de la misma compañía ha subido un 17%.
El mayor obstáculo en lo que a fondos individuales se refiere es que hay que adivinar cuál divisa ofrecer la mayor protección contra el dólar. ¿Y cómo decide usted las fechas de las órdenes de compraventa?
Las divisas son impredecibles. Las condiciones económicas cambiarán. Si la Fed necesitara alguna vez subir las tasas de interés para frenar la inflación, el dólar se recuperaría y las otras posiciones de usted en divisas podrían perder terreno. La caída del dólar presenta algunas oportunidades interesantes. Puesto que es improbable que la mayoría de los inversionistas de Estados Unidos adquieran posiciones cuantiosas en acciones y bonos extranjeros, este es un momento excelente para diversificar la propia cartera.
Ver comentarios