Kakistocracia o meritocracia
He de decir que el gabinete es académicamente fuerte, pero deberá mostrar habilidades políticas en la gestión de cad...
He de decir que el gabinete es académicamente fuerte, pero deberá mostrar habilidades políticas en la gestión de cada uno de sus Ministros y Presidentes Ejecutivos
Seguramente Kakistocracia le suena feo, pero no es lo que se imagina. Kakisto es en griego el superlativo de kakos, pero este no significa lo que usted está pensando, es relativo a malo, sórdido, vil, incapaz o nocivo; así que Kakistocracia se refiere al gobierno de los peores, de los incapaces. No es un producto del intestino grueso.
Por su parte, meritocracia es el gobierno de quienes tienen méritos para ejercer el poder del Estado. Los que se han preparado y han demostrado capacidades, tanto en las actividades rutinarias de sus vidas como en las profesionales; son los reconocidos por su compromiso con la sociedad y el país.
A esta dualidad se enfrentó el pasado lunes el Presidente Electo, Luis G. Solís, al tener que comunicar su primera gran decisión como futuro gobernante: su Gabinete.
Tarea a la que analistas, periodistas, partidos políticos y algunos ciudadanos le pusimos mucha atención. Esta selección, junto con los primeros 100 días de gestión, es clave para visualizar el estilo, la forma y la orientación del nuevo Poder Ejecutivo.
Al menos yo estaré más que atento para mis análisis y conclusiones. Los 100 días son “luces” para esas primeras impresiones que dará Solís a los ciudadanos sobre sus capacidades de gobernante.
Recuerdo que en 2010 hice un análisis al respecto en Telenoticias (Canal 7), un recuento de acciones de la actual Presidente Chinchilla y de su gabinete en esos 100 días. Análisis que no le gustó a la Presidente —públicamente lo expreso— pero hoy, al final de su gestión, el tiempo me dio la razón a lo expresado entonces: “es una gobernante dubitativa, temerosa, sin hoja de ruta, que no será leal a los suyos. Tiene un gabinete débil y sin habilidades políticas, más tecnócratas que políticos, el más flojo de los últimos tiempos”.
Solís Rivera nos propone un gabinete que se caracteriza por una combinación entre experiencia profesional y novedad, un gabinete políticamente con poco músculo, con buenos atestados. ¿Experiencia? Poca, no había posibilidad de lo contrario, pues es el primer Poder Ejecutivo del PAC.
Si he de decir que el gabinete es académicamente fuerte, pero deberá mostrar habilidades políticas en la gestión de cada uno de sus Ministros y Presidentes Ejecutivos, pues en algunos casos da la impresión de estar ausente. A lo mejor faltaron “estrellas”, pero esperemos que sobren luces, esto solo el tiempo nos lo dirá
Debemos dar el beneficio de la duda y la paciencia de los 100 días, tiempo en que podremos visualizar el estilo y la hoja de ruta.
Ahora bien, los primeros resultados deberán empezar a visualizarse en seis meses, con victorias rápidas en cosas que parecen ordinarias pero claves para los ciudadanos, así se lo comenté personal y recientemente al Presidente Solís.
El gran escritor irlandés Bernard Shaw repetía una frase con frecuencia, dura y acertada, apropiada cuando le apostamos a los académicos como políticos: “Los que son capaces, crean; los que no son capaces, enseñan”, premisa que estará en juego durante el arranque del próximo gobierno.
Claudio Alpízar Otoya
Politólogo