Juan Carlos Hidalgo legalizaría la marihuana: ¿por qué es lo mejor para frenar el crimen?
Lo contraproducente es mantener una prohibición sobre una actividad que es legal en otros países como Canadá, Uruguay y Estados Unidos, y que genera réditos
Tras reconocer que Costa Rica atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente en materia de seguridad, Juan Carlos Hidalgo, candidato presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), propone medidas “extraordinarias” para enfrentar el poder creciente del narcotráfico.
Entre ellas destaca una que promete encender el debate nacional: la legalización de la marihuana con fines recreativos.
“Sí, voy a proponer la legalización de la marihuana recreativa. Sé que es una propuesta polémica, pero recordemos que este gobierno la propuso también en su momento. Yo no sería el primero en plantearla”, señaló Hidalgo.
Para el aspirante rojiazul, hay que entender que el Estado dedica muchos recursos a frenar el trasiego de esta droga, y países como Canadá, Uruguay y muchos estados de los Estados Unidos la tienen legalizada, a la vez que es una actividad productiva que podría dejar réditos al Estado, generar empleos y emprendimientos.
“En este momento es una actividad que está en manos del crimen organizado y le está generando cuantiosos recursos a esas organizaciones”, agregó.
Para el aspirante socialcristiano, mantener la marihuana en la ilegalidad no solo ha demostrado ser ineficaz, sino que además fortalece las finanzas de las estructuras criminales que controlan su producción y distribución.
En su visión, regular el mercado representaría un golpe directo a las fuentes de ingreso del crimen organizado.
“Nuestras fuerzas policiales tienen que dedicar cuantiosos recursos luchando contra el trasiego que viene de Colombia y de Jamaica, entre otros países. (…) Si ya tenemos legalizada la marihuana medicinal, el siguiente paso lógico es legalizar la marihuana recreativa, siguiendo los modelos que ya se han implementado en países como Canadá, Uruguay, Alemania y un montón de estados en Estados Unidos”, indicó.
Hidalgo sostiene que Costa Rica cuenta con un marco normativo y referencias internacionales sólidas para implementar una legalización responsable.
Su propuesta no solo busca debilitar al narcotráfico, sino también generar ingresos fiscales que puedan destinarse a programas de prevención, tratamiento y salud pública.
“Tenemos un marco normativo riquísimo del cual estudiar para implementar una legalización aquí en Costa Rica, que permita también generar recursos, como ha ocurrido en muchos países, para la prevención del uso y abuso de drogas, pero también para la sanidad”, explicó.
“Esta propuesta no sería contraproducente, para nada. La prohibición de la marihuana es lo contraproducente”, agregó.
La legalización del cannabis recreativo no sería la única apuesta disruptiva del socialcristiano.
Hidalgo también ha planteado la venta del Banco de Costa Rica (BCR), una operación que —según sus estimaciones— podría dejar alrededor de $2 mil millones destinados exclusivamente a fortalecer la lucha contra el narcotráfico y las bandas criminales.
En conjunto, ambas medidas —la regulación de la marihuana y la inyección de recursos al sistema de seguridad— buscan atacar la raíz financiera del crimen organizado y reorientar los esfuerzos del Estado hacia la prevención, la inteligencia policial y la recuperación de territorios bajo amenaza.
Además, el candidato propone una reforma penal para garantizar que los criminales violentos permanezcan tras las rejas y un acuerdo de cooperación con la Unión Europea para que Europol tenga presencia en Puerto Moín, con el fin de revisar las exportaciones hacia Europa y evitar que sean contaminadas con cocaína, entre otras medidas.
Las declaraciones del candidato surgen en un contexto alarmante. Según el balance anual de InSight Crime, publicado el 26 de febrero de 2024, Costa Rica ya figura entre los diez países de América Latina con mayor tasa de homicidios.
Aunque los asesinatos disminuyeron levemente respecto a 2023, ese año fue el segundo más violento de la historia reciente, con una tasa de 16,6 homicidios por cada 100 mil habitantes, y con el 70% de los casos ligados a venganzas entre bandas del narcotráfico.
De mantenerse la tendencia actual, 2025 podría cerrar con cerca de 900 asesinatos, lo que marcaría el tercer año consecutivo con cifras récord de homicidios.
Estas son algunas de las acciones que propone Juan Carlos Hidalgo, candidato de la Unidad, para resolver el problema de inseguridad que enfrenta el país.