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Gobierno rechazó solicitud de alto el fuego del Consejo de Seguridad de la ONU atribuyendo su derecho a defender sus ciudadanos
Israel intensifica ofensiva en Gaza

• Ayuda humanitaria en la Franja se reanudará luego de un acuerdo con el Ejército israelí, el cual se comprometió a mejorar los mecanismos de enlace con las agencias de la ONU

Gaza
EFE

Israel prosiguió su ofensiva en Gaza tras rechazar el llamamiento del Consejo de Seguridad de la ONU para un alto el fuego en la Franja, al cumplirse dos semanas de guerra.
La decisión de proseguir la ofensiva fue adoptada por el gabinete para Asuntos de Seguridad Nacional del Gobierno israelí, formado por Ehud Olmert, primer ministro, Ehud Barak, ministro de defensa y la titular de Exteriores, Tzipi Livni.
“Israel tiene el derecho de defender a sus ciudadanos y el Ejército continuará actuando (en Gaza) hasta completar los objetivos de la operación, es decir, cambiar la situación de la seguridad en el sur de Israel”, señaló un comunicado de la oficina de Olmert que rechazaba implícitamente el llamamiento de la ONU a la tregua.
Ante la negativa el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó a Olmert, su “decepción” por el hecho de que continúe la ofensiva.
El Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacional y sus decisiones deben respetarse, indicó Ban.
El Secretario General se mantiene en contacto con los líderes políticos de la región y de la comunidad internacional para intentar que la resolución 1.860 se implemente sin retraso, agregó.
El Consejo de Seguridad adoptó en la noche del jueves, con la abstención de Estados Unidos, una resolución que insta a la declaración de un alto el fuego inmediato en Gaza, la retirada de las tropas israelíes y la entrada sin impedimentos de ayuda humanitaria al territorio palestino.
Sin embargo, Israel y Hamás rechazaron hoy el llamamiento a un alto el fuego, porque no satisface sus respectivas necesidades de seguridad y libertad de movimiento.
La viceprimera ministra y titular de Asuntos Exteriores israelí, Tzipi Livni, aseguró que seguirá actuando de acuerdo a las necesidades de seguridad de sus ciudadanos, mientras que el viceprimer ministro israelí, Eli Yishai, acusó al Consejo de Seguridad de legitimar a Hamás.
Por su parte, el movimiento islámico que desde junio de 2007 controla Gaza rechazó la resolución, al señalar que no se le consultó sobre su contenido.
El dirigente islamista Osama Hamdán manifestó en declaraciones a un medio local en Beirut que el texto no tiene en cuenta el interés del pueblo palestino.
Pese a la negativa de Israel a un alto el fuego tras el anuncio que en el mismo sentido realizó Hamás, ambas partes no parecen haber cerrado por completo la posibilidad de una mediación.
Después de que un consejero del ministro de Defensa israelí, Amos Gilad, visitará El Cairo para conocer los detalles del plan para el cese de las hostilidades que han propuesto Egipto y Francia, una delegación del movimiento islamista se desplazó hoy a la capital egipcia con el mismo objetivo.
Fuentes de Hamás precisaron que la delegación está integrada por Ayman Taha, Jamal Abu Hashim y Salah el-Bardawil, a quienes se les unirán en El Cairo dos dirigentes del exilio, Mohamed Nasser y Imad el-Alami, que viajarán por su parte desde Damasco para entrevistarse también con las autoridades egipcias.
Mientras la diplomacia internacional intenta poner fin a la guerra, la agencia para los refugiados de la ONU, UNRWA, anunció que reanudará la distribución de alimentos en Gaza, tras una breve suspensión de 24 horas por varios ataques israelíes contra sus instalaciones y personal.
“En consecuencia, los desplazamientos del personal de la ONU, que se suspendieron, se reanudarán en cuanto sea posible”, dijo Michele Montás, portavoz del organismo multilateral.
El Ejército israelí se comprometió a mejorar los mecanismos de enlace con las agencias de la ONU en Gaza, así como la coordinación entre los mandos y sus unidades en la zona.
Por su parte la comunidad internacional ha condenado los ataques en la Franja. Aunque las opiniones diplomáticas se encuentran divididas, todas las naciones abogan por un acuerdo de paz.
En la búsqueda de este objetivo, Navi Pillay, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, solicitó el envío de observadores internacionales a Israel y a los territorios palestinos ocupados, e insistió en que se investiguen las acciones perpetradas en las últimas dos semanas en la franja de Gaza.
La gravedad de la crisis en Gaza concita la atención internacional, lo que se refleja en la extensa lista de países —cerca de medio centenar— que han solicitado intervenir en esta sesión, además de numerosas organizaciones no gubernamentales.
Un portavoz del CDH señaló que la sesión podría prolongarse hasta el próximo lunes ante el gran número de oradores previstos.
Al abrir la sesión, Pilay dijo que observadores internacionales deben desplegarse en Israel y los territorios palestinos para documentar de manera imparcial las violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario (aplicable en casos de conflicto).
También instó a que se permita que los expertos de la ONU en distintas temáticas de derechos humanos puedan llegar a Gaza y Cisjordania, para lo que requieren la autorización del Gobierno israelí.

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