La conferencia en la que Liga Deportiva Alajuelense presentó a su nuevo director técnico fue digna de un club de barrio.
Por respeto a su historia, tradición y consideración a sus miles de seguidores, la dirigencia del Alajuelense, debió presentar a Ismael Rescalvo en una ceremonia sobria, seria, que debió contar con la presencia del presidente del club, Joseph Joseph, directivos del equipo y figuras que trabajan en el CAR como Javier Delgado, Bryan Ruiz y Víctor Reyes, que le dieran respeto, brillo y seriedad a un acto tan relevante.
Pero lo que vimos fue al gerente deportivo Carlos Vela, como único representante de todo el aparato administrativo del club, presentar al señor Rescalvo, quien desde luego, lució perdido y desconcentrado.
Fue una presentación que no la organiza por vergüenza un club de barrio. Dos hombres solitarios, una mesa larga, sillas vacías y un periodista deportivo que hizo al nuevo timonel la pregunta rutinaria de rigor.
Quizá por lo reciente que estaba en ese momento el tema de Alejandro Bran, el colega le preguntó a Rescalvo, cómo controla la disciplina de un club.
La respuesta del estratega español no podía ser otra: “en mis equipos no se negocia la disciplina”.
¿Qué respuesta esperan mis respetados colegas cuando lanzan esa interrogante?
Existirá en el planeta fútbol un director técnico que, cuando le pregunten cómo maneja la disciplina del equipo responda:
“yo permito llegadas tardías, mis jugadores pueden consumir alcohol en las concentraciones, jugar póker hasta la madrugada y tener visita conyugal”.
¿Será una respuesta así la que desean escuchar, quienes preguntan lo que no se debe preguntar, por lo que dicta la lógica?
En esa conferencia de prensa, de tonos grises, con fondo de garaje, repleta de ausencias injustificadas, se hizo público que Carlos Vela fue el responsable prácticamente único de fichar a Rescalvo, pues se conocían y trabajaron juntos en el Mazatlán de México.
Entonces, sobre la figura del gerente deportivo del Alajuelense, recae la cuota de responsabilidad más alta sobre el rendimiento de don Ismael como técnico del León.
Aparentemente, ningún dirigente del Alajuelense conocía la trayectoria de Rescalvo y confiaron en la propuesta de Vela, de entregar la dirección técnica del León a un estratega con largo recorrido en Suramérica, pero que no ha ganado un título de campeón. Y la Liga quiere ser campeona: enciendan “velitas”.





































