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Sábado 3 Marzo, 2012

Invertir en cultura es invertir en la gente

George Bernard Shaw, escritor y premio Nobel de Literatura, afirmó una vez que el arte, como el espejo, tienen la función vital de decirnos quiénes somos.
No es poca cosa si atendiendo al axioma platónico del conocerse a uno mismo como el punto de partida para construir un yo, necesitamos de ese reflejo espiritual para saber por dónde comenzar.
¿Puede el arte, en sus múltiples y ricas expresiones, decirnos quiénes somos como seres individuales y como colectivo? O, yendo un poco más allá, una vez nos brinde el retrato de nuestras almas, ¿indicarnos qué camino seguir? Estoy convencido de que sí en ambos casos.
Durante el mes de marzo se realiza en San José la XIII edición del Festival Internacional de las Artes, el acontecimiento cultural de mayor envergadura en Costa Rica y posiblemente en toda Centroamérica.
Artistas de todas partes del mundo nos acompañarán del 1º al 25 de marzo, brindando una posibilidad magnífica para entrar en contacto con lo que trasciende nuestras fronteras y confrontar nuestra propia identidad con otras visiones en un ejercicio de reflexión, autocrítica y construcción de puentes culturales y de cooperación.
Estoy seguro de que el FIA es una ventana al mundo y que a través del Programa Festival de las Artes, la sociedad costarricense se dibuja más tolerante con las diferencias, y más abierta a lo desconocido.
Invertir en cultura es invertir en la gente. Sus efectos positivos en la sociedad inciden en elevar los índices de salud, educación, emprendimiento, convivencia, calidad del ambiente y desarrollo social en conjunto.
Con el FIA sacamos a las y los estudiantes de las aulas y les enfrentamos a la diversidad de culturas, de modos de vida, de visiones, de estructuras, les incentivamos a la innovación, a la creatividad, a vivir el arte como una herramienta de expresión y cultura.
Les invitamos a debatir, a observar, a comparar y diferenciar por medio del hecho artístico, que en su más profunda esencia es libertad de expresión, es beligerante, es simbólico y posee la capacidad de llegar a lo más profundo del ser humano en donde coexiste la rebeldía con la esperanza, la ternura con la fuerza creadora y el miedo con el valor.
En el teatro hay un dicho que afirma que el texto es un pretexto, nosotros decimos que de alguna manera el Festival es el pretexto para producir desarrollo ¿Cómo es eso? El arte es el vehículo que más rápido circula a través de las fronteras, es la alianza que vuela con mayor rapidez; a partir de ahí podemos empezar a construir otras cosas: integración económica, política, coexistencia pacífica, progreso colectivo.
Es así que entendemos el valor del arte como promotor del bienestar social, primero porque nos autoconfronta, nos sincera sobre cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, pero además nos enseña a comprender a los demás pueblos y personas valorando la riqueza de la diversidad humana.

Anselmo Navarro
Director general
Programa Festival de las Artes