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Informes en la Asamblea Legislativa

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 03 junio, 2015


Pizarrón

Informes en la Asamblea Legislativa


En la sesión del 1 de mayo, el trabajo parlamentario se divide en dos sesiones oficiales y prácticamente en tres especiales. La primera, la que nombra el Directorio para la II Legislatura 2015-2016. La segunda, en que se recibe el informe obligado constitucionalmente del Presidente de la República sobre el Estado de la Nación. Y se cuela una tercera, a modo de un sándwich, que es anterior a la segunda sesión, la parte en la cual los jefes de fracción, entrantes dan un discurso cada uno, a modo de balance, mas no de rendición de cuentas, de lo hecho en el año transcurrido, o un discurso ocurrente para el año venidero.
De acuerdo al Reglamento Interno de la Asamblea Legislativa estos discursos de jefes de fracción no deben darse ese día. Así no está establecido ni regulado en el Reglamento, por lo que esta parte debería eliminarse o sacarse de estas sesiones y ponerse, como debe ser, el 30 de abril cuando termina la Legislatura o el 2 de mayo, al iniciar.
El Presidente saliente de la Asamblea no rindió cuentas, no dio ningún informe de su gestión, no informó al país del trabajo parlamentario en la Primera Legislatura, no dijo cuántos proyectos de ley tramitaron en comisiones y en plenarios y cuántas leyes y cuáles se aprobaron, no informó sobre sus misiones oficiales y sus resultados.
Tampoco informó del trabajo de los diputados, cuántos faltaron a las sesiones plenarias, a las comisiones, cuántos viajes y a dónde fueron los diputados, qué lograron de esos viajes, si entregaron o no informes de los mismos, cuánto se gastó en los aspectos administrativos de los mismos, en gasolina, comidas, del número de empleados de la Asamblea, si crecieron o disminuyeron, del pago de horas extras, etc.
Nunca, ningún Presidente de la Asamblea ha dado este informe, que debería rendirse el 30 de abril, en la última sesión, y ese mismo día debería rendirse el informe respectivo de los jefes de fracción. Así debería reglarse hacia el futuro, y se conocería mejor la posibilidad de reelegir un Presidente Legislativo.
La Asamblea Legislativa, por medio de su Presidente, está igualmente obligada ante el electorado, al terminar su legislatura, de rendir cuentas a la nación costarricense, al pueblo electoral, de su quehacer parlamentario. Corrijamos esto a partir del próximo 30 de abril.
Los nuevos jefes parlamentarios de los partidos representados, en su informe el 1 de mayo, en la práctica nada informan de lo actuado en la legislatura transcurrida. De manera que sus discursos son como un canto a la luna y una quejumbre política de deseos insatisfechos y de ilusiones del porvenir.
El pasado 1 de mayo solo el jefe parlamentario del Frente Amplio, reelecto, cumplió su papel de rendición de cuentas. Fue el único discurso coherente en este sentido.
El informe del Presidente de la República se acompaña, en los siguientes 15 días, con informes que deben entregar obligatoriamente los ministros, sobre su gestión anual, a los diputados.
El informe Presidencial recibido ese día lo discuten los diputados, en los dos días siguientes, con tiempo reglado y limitado, sin poder profundizar mucho en su análisis y sin concretar en la rendición de cuentas que quedó pendiente.
Los informes de los ministros no se discuten legislativamente. ¿Acaso no deberían someterse a igual análisis?

Vladimir de la Cruz

 


 


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