Homicidios son un cáncer: 7 propuestas para dar la lucha, según Tania Molina, experta en criminología
Tomando en consideración el contexto, Molina hace 7 recomendaciones para frenar la ola de violencia.
El fenómeno criminal relacionado con los homicidios es multicausal, por lo que no es sencillo de resolver, a la vez que es un cáncer en estado avanzado.
Lea más: Celso Gamboa sobre homicidios: “La solución es prevención, prevención y más prevención”
Incluso, para encontrar soluciones a esta problemática hay que hacer un análisis hemisférico y regional, ya que lo que sucede en Colombia, Venezuela, Ecuador o Brasil, por ejemplo, tendrá impacto en nuestro país, según Tania Molina, Gerente de Operaciones - Business Alliance for Secure Commerce / BASC Costa Rica y Licenciada en Criminología.
Tomando en consideración el contexto, Molina hace 7 recomendaciones para frenar la ola de violencia que ya convirtió al 2023 en el año con más homicidios de la historia para Costa Rica:
El ministro de Seguridad Mario Zamora es una persona inteligente, pero no es el Mesías, no es Jesucristo. El funcionario está operativizando cambios importantes en las funciones de la Policía Control de Drogas, ya que se tiene personal altamente especializado haciendo labores ociosas en los aeropuertos en algunos casos.
Lea más: Homicidios llegarían a los 800 casos al terminar el año
En este momento, Costa Rica no tiene una ley adecuada para decomisar los bienes del narcotráfico. Hay que darle herramientas al Ministerio Público para que capte los dineros sucios que vienen del narco.
En cuanto a la Comisión de Seguridad y Narcotráfico del Congreso, es importante que pida ayuda al ICD para determinar y avanzar con las reformas legales que se requieren en la práctica.
En cuanto al Poder Judicial, no se requieren más leyes, sino aplicar la ley existente.
Reducir la brecha social y la desigualdad, así como mejorar la educación y las oportunidades laborales en todo el país es fundamental para evitar el reclutamiento de jóvenes por parte del narcotráfico.
Hay que detener el romanticismo asociado con el crimen, lo cual va de la mano con la impunidad. Hay una especie de ola bastante zurda, de que los delincuentes son pobrecitos, por el desempleo y la falta de oportunidades, pero no analizan que muchos de esos muchachos están en la vida delincuencial porque sí, porque es dinero fácil. La impunidad en casos de corrupción de cuello blanco y casos penales hace que muchos antisociales piensen que pueden salirse con la suya. Nadie es responsable y, al final de cuentas, bandas completas de delincuentes son liberadas.
En cuestión de ocho meses han pasado más de 300 mil personas por la frontera sur. Si se queda un 1% de esa población, eso es absolutamente peligroso y nadie está hablando de ello.
Se trata de personas que nadie sabe quiénes son y cuál es su experiencia de vida. En muchos casos, pueden ser personas con experiencia militar.
Además, por la frontera hay tráfico de armas, de drogas y personas, por lo que Costa Rica debe detenerse y no analizar la migración solo como un asunto de derechos humanos, sino también de seguridad nacional.