¿Todos los vehículos híbridos son iguales? 4 aspectos a considerar antes de comprar uno
La autonomía, el desempeño y los hábitos de conducción son algunos de los elementos que permiten determinar qué sistema híbrido se ajusta mejor a cada usuario
La creciente oferta de vehículos de movilidad sostenible ha llevado a que los sistemas híbridos ganen presencia entre las alternativas para quienes buscan reducir el consumo de combustible sin abandonar por completo los motores de combustión.
Aunque todos los modelos híbridos combinan un motor de combustión con uno eléctrico, no todos funcionan de la misma manera.
“Este tipo de tecnología ofrece una mayor autonomía por tanque de combustible, ya que en la ciudad el sistema aprovecha el motor eléctrico para optimizar el consumo y, en recorridos largos, está diseñado para entregar potencia, eficiencia y buen desempeño durante largas distancias”, señaló Jorge Sánchez, gerente de Ventas de Ford.
Ante esta variedad, Ford, con el respaldo de Grupo Purdy, plantea cuatro aspectos que los consumidores pueden evaluar antes de elegir un vehículo híbrido.
Los sistemas mild hybrid (MHEV) utilizan un sistema eléctrico que brinda asistencia al motor de combustión en momentos específicos, como el arranque o la aceleración, pero no tienen capacidad para mover el vehículo por sí solos y, por ello, el combustible continúa siendo la principal fuente de energía durante la conducción.
Los full hybrid (FHEV), en cambio, pueden utilizar el motor eléctrico de manera independiente bajo determinadas condiciones, así como combinarlo con el motor de combustión o recuperar energía durante las frenadas y desaceleraciones.
Al ser autorrecargables, aprovechan esa energía para alimentar la batería sin necesidad de conectarse a una fuente externa.
El Ford Edge es un ejemplo de tecnología FHEV autorrecargable, ya que el sistema administra automáticamente el funcionamiento del motor eléctrico y el de combustión de acuerdo con las condiciones de manejo y ofrece hasta 1.000 kilómetros de autonomía combinada, sin necesidad de conectarse para recargar la batería.
Los plug-in hybrid (PHEV), o híbridos enchufables, incorporan baterías de mayor capacidad y requieren conectarse a una fuente de energía externa para alcanzar su carga máxima.
Esta característica permite aprovechar una mayor capacidad de conducción eléctrica, pero implica incorporar los puntos de carga a la rutina del usuario.
La reducción en el consumo de combustible no necesariamente implica sacrificar potencia.
La evolución de los sistemas híbridos busca combinar ambos atributos para que trabajen de forma complementaria.
Por ello, cuando el vehículo opera con propulsión eléctrica, favorece una experiencia de conducción más silenciosa y confortable, mientras la gestión de ambos motores equilibra automáticamente el desempeño y la eficiencia.
La elección también depende del uso que tendrá el vehículo, pues los hábitos de conducción, la frecuencia de los recorridos largos y el acceso a infraestructura de carga son factores que pueden determinar qué tecnología resulta más conveniente.
En un híbrido autorrecargable, por ejemplo, la batería recupera energía durante las frenadas y desaceleraciones, por lo que el sistema administra automáticamente el funcionamiento del motor eléctrico y del de combustión.
El mantenimiento, por su parte, presenta similitudes con el de un vehículo de combustión.
Por ello, cumplir con los servicios programados y mantener las llantas con la presión recomendada son prácticas que contribuyen al rendimiento y la eficiencia.
Antes de tomar una decisión, una prueba de manejo permite experimentar las características particulares de cada tecnología.
La respuesta durante la aceleración, las transiciones entre los sistemas de propulsión, el nivel de ruido y el comportamiento general son algunos de los elementos que pueden evaluarse durante el recorrido.
“La movilidad híbrida está diseñada para hacer más eficiente la conducción sin sacrificar la experiencia al volante. Conocer cómo funciona cada sistema permite aprovechar mejor los beneficios, como una mayor autonomía, una gestión más eficiente de la energía y un mejor equilibrio entre desempeño y consumo, para disfrutar al máximo todo lo que este tipo de motorización ofrece”, concluyó Sánchez.