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Hacia gobiernos eficientes


Como lo ha venido reiterando LA REPUBLICA desde hace aproximadamente un año, los puentes del país sufren un estado de abandono en materia de revisión y mantenimiento.
Cerca del 60% de esas estructuras ha llegado al final de su vida útil, estimada en 50 años, y aunque debieron recibir revisiones y reparaciones de mantenimiento a partir de los 20 años de uso, esto no ocurrió.
Las infraestructuras fueron olvidadas a pesar de que han ido sufriendo no solo las inclemencias del tiempo y los sismos, sino también un importante aumento en la cantidad de vehículos pesados que los transitan ya que el trasiego de productos dejó de hacerse por tren.
Una sucesión de gobiernos durante estos años incumplió sus obligaciones en ese sentido y ahora, cuando la presente administración fija su atención en ello, la situación es apremiante.
De unos 1.500 puentes existentes en el país, algunos han sido estudiados y se están iniciando obras de reparación con algún presupuesto existente desde 2007 y algunos fondos del Banco Centroamericano de Integración Económica, pero el resto aún no cuenta con diagnóstico porque está en estudio o por estudiarse, por lo que no se sabe cuál es su situación. La tarea se lleva a cabo paulatinamente y de acuerdo al orden de prioridad que las revisiones van indicando.
Sin duda, uno más de los grandes atrasos en infraestructura que padece Costa Rica y que ponen en peligro su normal desenvolvimiento y desarrollo.
Ya que no es posible volver atrás y hacer lo que no se cumplió a tiempo, la experiencia debe servir para no volver a incurrir en los mismos errores.
Los planes de cada administración deben contemplar no solo los nuevos proyectos sino también el seguimiento y mantenimiento a los demás, tanto en lo referente a infraestructura como a su operación en general.
Asuntos todos que suenan a verdad de Perogrullo, pero que lamentablemente deben mencionarse insistentemente por olvidados.
Costa Rica debe aspirar ya a gobiernos eficientes y responsables que conduzcan al país a una democracia más madura mediante una administración pública profesional de alto nivel.
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