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Grecia se aferra a ayuda
Mercados temen que no logre esquivar la quiebra

Grecia sólo tiene dinero para pagar sueldos y pensiones hasta octubre, por lo que se aferra a que se libere sin más dilaciones el sexto tramo de ayuda externa para evitar el impago de su abultada deuda soberana, que los mercados bursátiles consideran muy probable.
Todos los mercados europeos vivieron ayer el impacto del rumor que ha circulado durante el fin de semana acerca de que Grecia está cerca de la bancarrota. Este temor hundió las bolsas, disparó las primas de riesgo de algunos países y castigó la cotización del euro.
El economista jefe del banco danés Saxo, Steen Jakobsen, dijo ayer en Madrid que si se produjera la quiebra de Grecia, la banca europea necesitaría alrededor de 2 billones de euros para recapitalizarse.
La bolsa más castigada este lunes, con un descenso del 4,03%, fue la de París, pues al efecto griego se unió un segundo factor, la probabilidad de que Moody's decida una próxima rebaja en la calificación de su deuda.
En una entrevista ayer al canal privado ateniense "Mega", el secretario de Estado de Finanzas griego, Filipos Sajinidis, afirmó que "en este momento nos esforzamos para que el país siga funcionando sin afrontar problemas".
Y declaró: "es seguro que hasta octubre tenemos dinero para pagar sueldos y pensiones".
Los rumores sobre una hipotética quiebra del país heleno hicieron que las bolsas europeas, encabezadas por los bancos, volvieran a desplomarse este lunes.
Por su parte, el primer ministro griego, el socialista Yorgos Papandréu, dijo ayer en Atenas a su grupo parlamentario: "hemos recorrido mucho camino y no es posible que en el sprint final no aseguremos que se cumplirá con el acuerdo (para obtener un nuevo rescate para Grecia)".
En este contexto, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, anunciaba el domingo la introducción de un impuesto extraordinario sobre las viviendas para recaudar unos 4 mil millones de euros adicionales en los próximos dos años.
Se pretende también cubrir este año un agujero de 2 mil millones de euros para cumplir con las metas acordadas con los socios.

Atenas
EFE

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