Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 5 Enero, 2015

Con la gran radiación solar que tiene nuestro país derivada de su localización geográfica, es necesario que la política energética fomente la masificación de la generación distribuida


Generación distribuida y medición neta

La generación distribuida o descentralizada de electricidad realizada in situ en las instalaciones del consumidor está siendo cada vez más una solución energética en el mundo, donde el consumidor y el país son los grandes beneficiados.
A través de políticas apropiadas los países están desarrollando muchas pequeñas unidades de generación (con paneles solares sobre los techos, por  ejemplo) en los lugares donde la electricidad se consume.
Aunque gran parte de la energía generada de esta forma se utiliza directamente para autoconsumo, para fomentar su desarrollo es clave que cualquier sobrante pueda ser vendido al operador de la red de distribución eléctrica. 
Para lograr lo anterior, los sistemas de generación distribuida se interconectan con la red de distribución eléctrica con tecnologías que son muy sencillas y asequibles, incluyendo el sistema de medición neta (“Netmetering”).
Los medidores de electricidad de una vía que se usan actualmente se cambian por medidores de doble vía que miden la electricidad comprada y la “exportada” por el consumidor al sistema de distribución en tiempo real, lo que conlleva a  un “neteo” de electricidad.
El consumidor paga únicamente el neto que se da entre la compra y la venta al distribuidor.
Aunque la generación distribuida no está únicamente asociada a la generación con energía solar, esta es la fuente de energía que la está impulsando.
Con la gran radiación solar que tiene nuestro país derivada de su localización geográfica, es necesario que la política energética fomente la masificación de la generación distribuida.  
Sin perjuicio de la generación centralizada actual (con plantas hidroeléctricas y eólicas, por ejemplo), debemos desarrollar la generación distribuida con energía solar como una alternativa complementaria.
Urge desarrollar planes con objetivos y acciones claramente definidos para convertir los centros de consumo (casas de habitación y empresas, entre otros) en generadores de energía limpia para reducir los costos futuros de la electricidad, aumentar la eficiencia energética (a través de la reducción de las pérdidas de electricidad en las redes de transmisión y de distribución) y democratizar la generación de electricidad.
La política energética debe convertir la generación distribuida en una realidad de amplio alcance.
Debemos aprovechar plenamente nuestro potencial energético en todos los campos.
Por el momento Costa Rica avanza muy poco en el desarrollo de la generación distribuida.
Al igual de lo que está ocurriendo con otras fuentes de energía (gas natural, por ejemplo), no aprovechamos nuestro enorme potencial de energía solar ni los grandes adelantos tecnológicos que están ocurriendo.
Mientras tanto, los costos de la electricidad siguen teniendo una tendencia hacia el alza y esta situación no va a cambiar haciendo más de lo mismo.
Para reducir los costos de la energía se requiere una diversificación del mix energético con nuevas fuentes de energía y nuevas tecnologías.

Roberto Dobles