Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 17 Octubre, 2011

Gas natural para la transición

La nueva transición energética en el siglo XXI hacia la Era de los Gases Energéticos ya comenzó y se ha iniciado con una creciente y robusta participación del gas natural en abastecimiento mundial de energía, porque es mucho más barato y abundante que el petróleo y mucho más amigable con el ambiente.
Este gas será el combustible puente o de transición hacia la economía del hidrógeno (otro gas), de aquí a varias décadas y ayudará a resolver progresivamente los problemas energéticos críticos, los problemas climáticos inducidos por el consumo de energía, así como los otros problemas ambientales, económicos, sociales y geoestratégicos derivados del modelo energético actual.
El gas natural, compuesto mayoritariamente por el metano, no es ni corrosivo ni tóxico, y no tiene color, olor sabor, ni forma y es más liviano que el aire. Se está convirtiendo en una fuente de energía clave para hacerle frente a los dilemas energéticos y ambientales como parte de una transición energética mundial continua, impulsada por los adelantos tecnológicos, debido a su abundancia, sus bajos costos, su capacidad para sustituir rápidamente petróleo y carbón, sus tecnologías bien establecidas que reducen los riesgos tecnológicos, su versatilidad, su amplio espectro de usos y su mayor seguridad en toda la cadena de valor.
Generalmente se considera que hay dos fuentes básicas de gas metano. A la primera se le llama “gas natural” y es la que existe en las rocas del subsuelo y otras formaciones geológicas. Está presente en la mayoría de las cuencas geológicas. Sus acumulaciones se encuentran con el petróleo y se extienden también mucho más allá de los límites de los campos petroleros.
A la segunda se le llama biogás (o biogás natural) y está compuesta por el metano producido por la descomposición orgánica. Se habla de biogás cuando se generan gases ricos en metano producidos por la descomposición anaeróbica de materia orgánica no fósil, como la biomasa.
Las fuentes de biogás son muchas e incluyen los pantanos, marismas, rellenos sanitarios, aguas negras, estiércol, fermentación, arrozales, nidos de termitas, entre muchas otras fuentes. El metano es generado también en nuestro sistema digestivo y en el de la mayoría de los animales.
Ningún otro combustible tiene en este momento la capacidad de sustituir al petróleo y el carbón y al ritmo necesario para empezar a salir de la era del petróleo y estabilizar progresivamente el cambio climático en las próximas décadas, mientras surge la disponibilidad amplia y comercial del hidrógeno como fuente de energía.
Para un país como Costa Rica, el gas natural se presenta como una alternativa más limpia y barata para sustituir el petróleo cuyas importaciones crecen continuamente de manera preocupante para abastecer las 2/3 partes del consumo nacional de energía comercial.
Otra ventaja del gas natural es que los vehículos de la flota vehicular actual y los otros equipos que consumen derivados de petróleo, pueden convertirse a gas natural con relativa facilidad y bajo costo.

Roberto Dobles