Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 14 Noviembre, 2011


Gas natural: mucho más barato que el petróleo importado

Otra de las razones por las que el gas natural se está convirtiendo en el principal combustible que está sustituyendo progresivamente el petróleo es su bajo costo y su baja volatilidad en los precios. Totalmente lo contrario al petróleo importado. Su calidad es muy alta y reduce igualmente los costos de mantenimiento de los equipos que lo usan.
El precio del petróleo en el NYMEX (New York Mercantile Exchange) llegó a $97,95/Barril el 11 de noviembre de 2011, mientras que el precio equivalente en petróleo del gas natural fue de $20,82/Barril. Una diferencia de $77,13/Barril equivalente.
En los planteles de RECOPE, la gasolina regular cuesta el equivalente de $188,63/Barril (¢599,11/Litro), el diesel $175,02/Barril (¢555,87/Litro) y el bunker a $106,91/Barril (¢339,56/Litro).
La conveniencia de la eventual producción de gas natural nacional para sustituir el petróleo y los derivados importados es alta, dado que representan un 66% del consumo nacional de energía comercial del país.
Las exploraciones realizadas en el pasado han demostrado la presencia de gas natural en varias zonas del territorio nacional.
Además del bajo costo, el gas natural tiene otras ventajas, como la creciente abundancia, los continuos adelantos tecnológicos a partir de tecnologías bien establecidas, la rápida escalabilidad para sustituir derivados de petróleo (gasolina, diesel, bunker, etc.), la mayor seguridad energética (y económica) y el hecho de que es un combustible mucho más amigable con el ambiente que el petróleo.
La mayor parte de la flota vehicular actual (automóviles, camiones, buses, taxis, etc.) podría ser convertida a gas natural con relativa facilidad, rapidez y bajo costo, al igual que los equipos estacionarios existentes que consumen actualmente derivados de petróleo (plantas térmicas generadoras de electricidad del ICE, equipos industriales, comerciales y del sector servicios, entre muchos otros).
Lo anterior se puede lograr en mucho menor tiempo que con cualquier otra alternativa disponible actualmente que pueda ser escalable a los altos volúmenes requeridos, con enormes beneficios económicos, sociales y ambientales para el país.

La competitividad energética es cada vez más un factor crítico en la competitividad de los países, la cual es una de las bases fundamentales del crecimiento económico, el progreso social y la calidad de vida.
El gas natural nacional agregaría mayor competitividad, progreso social, calidad de vida y sostenibilidad que el modelo actual aferrado al petróleo importado.
Las tendencias mundiales señalan además que el gas natural va a ser el combustible puente o de transición entre la Era de los Líquidos Energéticos (dominada por el petróleo) y la Era de los Gases Energéticos iniciada ya por el gas natural y continuada luego por el hidrógeno (de aquí a varias décadas).
¿Por qué no investigar más el potencial nacional de gas natural y su eventual desarrollo como opción al petróleo importado?

Roberto Dobles
Experto en temas energéticos