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Sábado, 17 de noviembre de 2018



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Fernández firma nuevo decreto para pagar deuda argentina

| Martes 02 marzo, 2010



Fernández firma nuevo decreto para pagar deuda argentina

Buenos Aires- Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina, firmó un decreto que autoriza el uso de $4.2 mil millones de reservas del Banco Central para pagar la deuda, a la vez que abolió un plan por el cual buscaba $6.6 mil millones.
Fernández dijo que el nuevo decreto fue firmado usando una ley de 2006 que permitió que el país pague $9.5 mil millones en deuda al Fondo Monetario Internacional con reservas del banco central.
El decreto que Fernández anunció ayer reduce el monto de una orden del 14 de diciembre en que se instaba al Banco a autorizar el uso de reservas para pagar deuda, lo cual fue bloqueado por un tribunal federal y líderes de la oposición, quienes dijeron que el Congreso lo rechazaría tras su receso del verano.
La disputa por el decreto llevó a Fernández a despedir a Martín Redrado, presidente del Banco Central, en enero.
El diputado Fernando Solanas, del movimiento Proyecto Sur, dijo que como el Gobierno vio que sufriría una derrota “aplastante” en materia de la deuda en el Congreso, la presidenta firmó un nuevo decreto para seguir pagando la deuda.
Solanas dijo que el Gobierno tendrá que acostumbrarse a respetar la independencia del Congreso.
Fernández dijo que estaba creando una comisión legislativa especial para controlar el uso de las reservas del país.
Alfonso Prat Gay, ex presidente del Banco Central y ahora miembro del Congreso por la Coalición Cívica, opositora, dijo que Argentina no debería usar reservas para pagar a prestamistas internacionales.
Prat Gay dijo que estaba muy preocupado y que era una falta de respeto a la corte, que ya ha bloqueado el plan, y al Congreso. Dijo que esos pagos no deberían hacerse con reservas.
Fernández reiteró ayer que el canje y la “señal positiva” a los inversores que se pretendía dar con el Fondo del Bicentenario son vitales para que el país pueda regresar a los mercados internacionales a financiarse a tasas razonables, algo que no ocurre desde el estallido de la severa crisis de 2001.
Una de las principales secuelas que dejó la crisis de 2001 fue el aumento de la inequidad en la distribución de la riqueza en comparación con los demás países de América Latina.