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Tormenta se dirige hacia Belice y Guatemala debilitada
Félix causó destrozos

Nicaragua decretó estado de desastre en la zona del atlántico norte por paso del huracán

Panamá
EFE


Con la tormenta aún sobre suelo centroamericano, Nicaragua empieza a evaluar los estragos del huracán “Félix”, que azota a Honduras y toma rumbo hacia Guatemala y Belice tal vez ya como depresión tropical.
El Gobierno de Nicaragua declaró ayer “estado de desastre” la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), la más afectada por el ciclón, que tocó tierra en territorio nicaragüense a las 05.15 de la mañana de ayer hora local (11.15 GMT), con categoría 5, en la escala Saffir-Simpson y vientos superiores a los 260 kilómetros por hora.
Aunque se debilitó a categoría tres, a su paso, de casi seis horas, por el Caribe norte nicaragüense, “Félix” dejó al menos tres fallecidos, diez lesionados, un desaparecido, severos daños materiales y 38 mil evacuados.
Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, decretó “zona de desastre” el litoral atlántico del país, por el que entró el ciclón.
A Honduras, que lo esperaba en “alerta roja” llegó un “Félix” ya debilitado, alrededor de las 14:00 hora local (20:00 GMT), pero el presidente, Manuel Zelaya, reconoció que el fenómeno todavía representaba una amenaza para el país.
Según Zelaya, la vulnerabilidad de Tegucigalpa, la capital, a unos 1 mil metros de altura, sobre laderas inestables, es todavía un riesgo que se debe afrontar.
El ciclón, que entró por la cordillera Entre Ríos y la confluencia del río Coco o Segovia, que sirve de línea fronteriza con Nicaragua, avanza con rumbo oeste hacia la zona central de Honduras, donde se encuentra Tegucigalpa.
El alcalde de la ciudad, Ricardo Alvarez, vaticinó que solo la lluvia que provoca el huracán, con vientos ya entre 120 y 150 kilómetros por hora, “nos puede causar un desastre”.
Solo en Tegucigalpa se han detectado 24 emplazamientos de “alto riesgo” cuyo desalojo ha sido recomendado por las autoridades, ante posibles deslizamientos de tierra o depresiones.
El huracán, que desde el lunes por la noche puso en alerta a toda la región, con alerta amarilla en Costa Rica, roja en Nicaragua y Honduras y naranja en El Salvador y Guatemala, cambió un poco su ruta, descendió unos 75 kilómetros al sur desde el Mar Caribe y entró a tierra directamente por Nicaragua.
En Honduras se pensó que “Félix” azotaría con más fuerza la región caribeña, incluido el insular departamento de Islas de la Bahía, de donde el lunes fueron evacuados más de 2 mil turistas.
En El Salvador, el único país centroamericano que no tiene costa en el Atlántico, donde rige la temporada de huracanes, también se tomaron medidas preventivas.
La región de riesgo identificada es la zona baja del río Grande de San Miguel, en el departamento del mismo nombre, y puerto Parada, en el de Usulután, ambos en el este del país, debido a “alta saturación de agua”.
Esta es la temporada de lluvias y toda la región registra una alta precipitación pluvial, que anualmente ronda los 26 mil milímetros.
Las clases se han suspendido en todo el país y la alerta se mantiene hasta el jueves, a la espera del comportamiento del huracán que, sin embargo, se espera se convierta pronto en tormenta tropical.
En Guatemala, el Instituto Nacional de Meteorología emitió ayer una alerta de tormenta tropical para seis departamentos del norte, este y Atlántico del país.
El Instituto vigila el desplazamiento del fenómeno climático, aún sobre Honduras, y señaló que, si mantiene su trayectoria, los departamentos de Petén, Alta y Baja Verapaz (norte), Izabal (Caribe) y Zacapa y Chiquimula (este), se verán afectados por un incremento de nubosidad y lluvias.
Francisco Unda, ministro de Comunicaciones, comentó a la prensa local que si el huracán llegase a entrar con fuerza a territorio guatemalteco, podría poner en riesgo las elecciones generales que se celebrarán el próximo domingo, debido a los derrumbes que generalmente provocan las lluvias en las carreteras.
Sin embargo, el presidente de Guatemala, Óscar Berger, aseguró que el país está preparado para cualquier emergencia que pueda provocar el fenómeno natural.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE), por su parte, garantizó un plan de contingencia y sostuvo que las votaciones se realizarán como está previsto.
El TSE comenzó a enviar por la vía aérea a los departamentos que tenían ayer la alerta de tormenta tropical, las boletas que se utilizarán en los comicios generales.
Solo Panamá, la más austral de las naciones del istmo, no acusó el paso del fenómeno por la zona.
“Está muy lejos de nosotros”, dictaminó sobre “Félix” un portavoz de la Unidad de Análisis y Vigilancia de la gubernamental Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA), que recordó que a este país “privilegiado” no le afectan ni los huracanes ni los terremotos.

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