Para controlar los homicidios y la ola de violencia que sacude al país, Fabricio Alvarado, candidato presidencial de Nueva República, valoraría imponer un “estado de excepción” en zonas tomadas por el crimen.
“¿Un estado de excepción en los lugares tomados por el crimen organizado? ¿Por qué no? Si el gobierno y los demás partidos no tienen las agallas, nosotros sí. Ya no más tibieza para combatir la inseguridad”, afirmó el aspirante presidencial.
Alvarado criticó con dureza la gestión del actual Gobierno en materia de seguridad, al señalar que Costa Rica enfrenta una “verdadera tragedia”.
“Tenemos homicidios todos los días, niños asesinados, barrios sitiados, personas inocentes y hasta menores siendo víctimas de esta ola de violencia. Mientras tanto, el presidente se atreve a decir que el desastre en seguridad no es tan grande como lo quieren poner. Eso es una desconsideración e irrespeto para las víctimas. Claro, es muy fácil decirlo si se vive en un residencial de lujo con seguridad las 24 horas, pero la inmensa cantidad de costarricenses no tienen esa corona”, aseguró.
¿Qué es un estado de excepción?
Un estado de excepción es un régimen jurídico transitorio que permite a un Estado, en situaciones extraordinarias y graves como guerras, desastres naturales o fuertes perturbaciones del orden público, limitar ciertos derechos y libertades fundamentales para restablecer la normalidad.
Entre las medidas que puede implicar se encuentran la restricción de libertades de tránsito, reunión y, en algunos casos, de propiedad privada. Asimismo, el Gobierno puede asumir poderes extraordinarios y delegar facultades a autoridades específicas para enfrentar la crisis, como la designación de un Jefe de Defensa Nacional con competencias legales para controlar la zona afectada.
Alvarado adelantó que, de llegar a la Presidencia, no descarta aplicar este mecanismo en comunidades donde el crimen organizado ha tomado el control.





































