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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



INVERSIONISTA


Exilio de Strauss-Kahn en Washington puede perjudicar a Sarkozy

| Lunes 08 marzo, 2010



Exilio de Strauss-Kahn en Washington puede perjudicar a Sarkozy

Bloomberg

Cuando el presidente francés Nicolas Sarkozy impulsó la candidatura de Dominique Strauss-Kahan para liderar el Fondo Monetario Internacional, pareció estar deshaciéndose de un rival político. Es posible que haya sido un error de cálculo.
En momentos en que la crisis financiera global pone en primer plano al ex ministro de Economía, encuestas recientes sugieren que el socialista Strauss-Kahn puede derrotar a Sarkozy en las elecciones presidenciales de 2012. Strauss-Kahn, que tiene 60 años, dijo por primera vez en febrero que puede considerar interrumpir su mandato de cinco años en el FMI para presentar su candidatura a la presidencia francesa.
Una encuesta de Ipsos que publicó la revista Le Point el 25 de febrero puso a Strauss-Kahn en el primer lugar de una lista de 31 políticos franceses, dado que el 57% de los consultados lo veía de forma positiva. De las 953 personas encuestadas los días 19 y 20 de febrero, el 39% manifestó una opinión positiva de Sarkozy. Ipsos no dio el margen de error.
“Tal vez Sarkozy creó su propio monstruo al mandarlo al FMI”, dijo Gerard Grunberg, director del Centro de Investigación Europeo del Instituto de Ciencias Políticas de París. Strauss-Kahn ha “mejorado su credibilidad como político y como experto económico”.
Es probable que una presidencia de Strauss-Kahn signifique una menor intervención del Gobierno en el mercado que durante la gestión de Sarkozy, según Laurent Dubois, del Instituto de Estudios Políticos de París.
Sarkozy condenó en enero la política de empleo de la empresa fabricante de automóviles Renault SA, que tiene sede en el suburbio parisino de Boulogne-Billancourt, y dijo que produce demasiados vehículos fuera de Francia. El 22 de febrero, el mandatario convocó al presidente de Total SA de París, Thierry Desmarest, al Palacio del Elíseo para analizar las huelgas en las refinerías de la empresa.

“Strauss-Kahn es uno de los socialistas más partidarios del libre mercado”, dijo Dubois. El intervencionismo de Sarkozy es “un viejo modelo francés. Strauss-Kahn no comparte esa idea. Es más realista”.
Una encuesta de CSA indicó en febrero que, en un hipotético cotejo en 2012, Strauss-Kahn obtendría el 52% y Sarkozy, el 48%. La firma encuestadora que tiene sede en París consultó a 802 personas los días 2 y 3 de febrero y no dio margen de error.
El 4 de febrero se le preguntó a Strauss-Kahn en la radio RTL si consideraría abandonar el FMI, que tiene sede en Washington, para lanzar su candidatura a la presidencia. “Tengo la intención de completar mi gestión en el FMI, pero si determinadas circunstancias me llevan a planteármelo, lo haré”, dijo.
“Si las cosas evolucionan de manera apropiada, todos entienden que” renunciará al FMI, dijo Uri Dadush, director del programa de Economía Internacional de Carnegie en Washington.
Si se presenta, Strauss-Kahn puede tener el campo libre para convertirse en el candidato de su partido. Dos importantes líderes socialistas, la primera secretaria Martine Aubry y el ex primer ministro Laurent Fabius, han indicado que no se pondrán a ello.
Ségolène Royal, que superó a Strauss-Kahn y a Fabius en la nominación socialista en 2007, no ha descartado un nuevo intento en 2012. La encuesta de Ipsos determinó que el 28% de los encuestados tenía una opinión positiva de Royal y que el 65% la veía de forma negativa.
La recesión global retrasó los planes de Sarkozy de modernizar Francia, mientras que le dio a Strauss-Kahn --DSK, como se le dice familiarmente-- la oportunidad de ayudar a las economías en problemas.
La crisis económica de Grecia fue su oportunidad más reciente. Mientras los europeos se esforzaban por hablar con una única voz, Strauss-Kahn dijo que el FMI estaba dispuesto a ayudar si la UE “no puede hacerse cargo del problema por sí misma”. El FMI ha aportado especialistas para ayudar al Gobierno griego.
“El envío de DSK a Washington se planeó como un exilio dorado para sacarlo de la política francesa”, dijo Dubois. En lugar de ello, como consecuencia de la crisis “Sarkozy ha creado un poderoso rival presidencial. De haberse quedado en Francia, DSK habría sido un candidato socialista más entre muchos”.
Dadush dijo que Strauss-Kahn había hecho “un trabajo excelente” en el FMI, la organización crediticia de 186 miembros que durante la crisis llevó a cabo rescates financieros desde Hungría hasta Pakistán. DSK cambió la imagen que tenían la institución y sus políticas, y contribuyó a asegurar nuevos recursos crediticios, agregó Dadush.
En enero de 2008, dos meses después de entrar en funciones al frente del fondo, Strauss-Kahn instó a los Gobiernos a combatir la desaceleración del crecimiento económico mediante la flexibilización de la política fiscal, revirtiendo así la tradicional insistencia de la entidad en la reducción del déficit presupuestario.
Ahora el FMI trabaja en propuestas para lograr que el sector financiero contribuya a solventar los costos que generaron los rescates y ayuda a los países del G-20 a hacer una mutua evaluación de sus economías a los efectos de evitar otra recesión.
Strauss-Kahn fue ministro de Economía desde junio de 1997 hasta noviembre de 1999, cuando renunció para defenderse de acusaciones de corrupción. Un tribunal de París lo absolvió dos años después. Durante su gestión, Francia tuvo su tasa de crecimiento más fuerte de la década de 1990, redujo su déficit presupuestario y vendió 400 mil millones de francos (que en ese momento equivalían a US$64 mil millones) de activos del estado, entre ellos acciones de France Telecom SA de París y de Air France SA.
Sarkozy obtuvo un amplio apoyo en la Unión Europea para proponer que Strauss-Kahn dirigiera el FMI en una reunión de ministros de la UE realizada en julio del 2007, lo que le aseguró el puesto a DSK. Europa siempre estuvo al frente del FMI, mientras que los estadounidenses lideran el Banco Mundial.
No todos los analistas consideran que Strauss-Kahn sea un candidato presidencial fuerte.
“Ahora está en una posición privilegiada”, dijo Jerome Jaffre, un profesor del Instituto de Estudios Políticos de París y ex analista principal del instituto encuestador Sofres. Abandonar el FMI antes de que termine la crisis y presentar su candidatura con éxito “no es cosa hecha”, dijo. “La apuesta de Sarkozy podría resultar la correcta, ya que abandonar Washington sería un salto enorme”.