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Europa despide a Bush interesada en el próximo presidente

• Presidente se reunirá el martes con presidente del Consejo de la UE

La UE mantendrá el martes su última cumbre con George W. Bush, una cita con aires de simple despedida y de la que no se esperan grandes resultados, pues Europa se muestra más interesada en qué hará el próximo presidente de Estados Unidos.
La cumbre de Brdo (Eslovenia) entre Bush y Janez Jansa, presidente de turno del Consejo de la UE, el Alto Representante Javier Solana y José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, mantendrá las buenas formas diplomáticas hacia el invitado, pero en Bruselas claramente se mira hacia la administración que asumirá en enero próximo.
Lo que Bush diga en público sobre los asuntos que más preocupan a los europeos “es importante, pero a efectos prácticos es más importante lo que haga su sucesor”, reconoció una fuente diplomática europea.
La actual Casa Blanca “es una administración saliente y poco popular, y por eso no va a haber decisiones”, señaló otra fuente comunitaria, según la cual la Unión Europea (UE) considera que “será más fácil trabajar con la nueva administración” de Washington, aunque tampoco quieren crear expectativas demasiado elevadas.
La cumbre estará centrada en cuestiones internacionales, especialmente Irán, Oriente Medio, los Balcanes, Latinoamérica, Birmania y el cambio climático, asuntos todos en los que los europeos buscan que Bush mantenga el tono a favor del multilateralismo.
La UE fue uno de las principales perjudicados por el unilateralismo del primer mandato de Bush (2001-2005), reflejado sobre todo en la división que creó en Europa la invasión de Irak en 2003, y también uno de los más aliviados por el cambio de rumbo de Washington en el segundo mandato del todavía presidente, en el que las relaciones han mejorado mucho.
Así, los europeos quieren que Bush se comprometa con el intento de lograr un acuerdo político entre Israel y los palestinos en 2008, tal como preveía el proceso de Annápolis.
La cita de Brdo tendrá lugar apenas tres o cuatro días antes del viaje de Solana a Teherán, en un nuevo esfuerzo del grupo de los seis (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) de reanudar las negociaciones nucleares con Irán.
Aquí también se espera que Bush muestre un compromiso claro con proseguir la iniciativa multilateral.
Un punto complicado puede ser Latinoamérica, ya que Estados Unidos quiere que en la declaración conjunta que se emitirá tras la reunión del martes se incluya alguna crítica expresa a Cuba y Venezuela.
Sobre el cambio climático, la UE espera algún tipo de gesto de Bush, pero hay tres cosas que los europeos quieren y que Estados Unidos no acepta: fijar objetivos de reducción de emisiones de CO2 para 2050, acordar que las emisiones deben bajar en un período de 10-15 años y que los países desarrollados lideren el proceso.
Mientras, quiere que China y la India se comprometan cuanto antes a una reducción de emisiones.
La principal disputa bilateral viene de la oposición de la mayoría de países de la UE a levantar la prohibición de desinfectar las aves con cloro, que se realiza en el país norteamericano y que en la práctica impide las importaciones a Europa de las carnes avícolas de ese país.
Washington lamenta que los países de la Unión no hayan cumplido un compromiso de la Comisión Europea, y amenaza con denunciar la cuestión ante la OMC.


Bruselas
EFE
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