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Sábado 9 Febrero, 2008

Estilo de vida contra el cáncer, una inversión vital


¿Fuentes de recursos o una estrategia mundial contra esta enfermedad? Cabe preguntarse: ¿si el Instituto Costarricense Contra el Cáncer no contase con los recursos con que dispone, generaría tanta polémica y se discutiría tanto sobre el destino de sus fondos si este desaparece?
El sentido de una institución como esta va más allá de un interés netamente financiero. Constituye una estrategia mundial contra una enfermedad que es dos veces más mortal que el sida. El 12% de las muertes en el mundo se atribuye a esta enfermedad, porcentaje que supera las causadas por sida, tuberculosis y paludismo.
La Organización Mundial de la Salud estima que en 2005 murieron de cáncer 7,6 millones de personas y que, si no se toman medidas, entre 2005 y 2015 morirán 84 millones más. Para 2020, se diagnosticarán 20 millones de nuevos casos al año. El 70% de estas personas vivirán en países que sumarán únicamente un 5% de los recursos para el control del cáncer.
Un 40% de todos los casos de más de 200 tipos de cánceres son prevenibles. Por tanto, la promoción de estilos de vida protectores contra el cáncer y la prevención de esta enfermedad son inversiones vitales.


Durante la Cumbre Mundial Contra el Cáncer para el Nuevo Milenio, realizada en Francia, en 2000, se visualizó la necesidad de focalizar la atención en instituciones especializadas. De lo contrario, esta se diluye en las otras prioridades de las instituciones de salud, no se le da el énfasis que requiere y no se alcanzan los resultados esperados.
También, se debe recordar que el impacto de acciones interinstitucionales e intersectoriales, con amplia participación comunitaria, se puede observar después de diez o 15 años, lo cual va en contra de intereses políticos inmediatistas, sin visión de largo plazo y de los tiempos políticos de las administraciones de gobierno.
El personal del Instituto Costarricense Contra el Cáncer ha demostrado en sus casi diez años de existencia que es ágil, capaz, oportuno, operante y eficiente en desarrollar campañas nacionales de prevención y detección de los cánceres de cuello del útero y de mama, mediante la educación, la toma de citologías vaginales y el examen clínico de mamas a lo largo y ancho del país.
Asimismo en realizar campañas educativas dirigidas a preescolares, escolares, colegiales, universitarios y población adulta y de la tercera edad; en formar multiplicadores en centros de trabajo, de salud (incluidos los del Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social), educativos y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.
De igual manera, en formar especialistas y técnicos en y fuera del país para suplir las necesidades especialmente del Ministerio de Salud y de la Caja Costarricense de Seguro Social, efectuar campañas en los medios de comunicación para promover la prevención y detección temprana de esta enfermedad, las cuales han logrado tener impacto sobre la población según lo demostró un estudio realizado con tal propósito.
También ha impulsado el fortalecimiento de los sistemas de información sobre cáncer en el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social y realizado investigaciones que han permitido fortalecer las estrategias públicas sobre cáncer y fortalecer a nivel operativo algunos servicios de salud.
Asimismo, facilitó la formulación del Plan Nacional para el Control del Cáncer y de normas para la atención integral para los tres niveles de atención de los cánceres que generan más muertes y casos nuevos en el país.
La Ministra de Salud y el residente Ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social son respectivamente la presidenta y el vicepresidente de la junta directiva y de la asamblea general del Instituto Costarricense Contra el Cáncer, órganos que son responsables de generar las políticas y prioridades institucionales y de la toma de decisiones en temas de gran envergadura como los de infraestructura y equipamiento para fortalecer en la materia al país y a las instituciones de salud.
Antes de tomar la decisión de desaparecer el Instituto Costarricense Contra el Cáncer, los legisladores y la población en general, se deben preguntar: ¿tiene el Ministerio de Salud capacidad real de ejercer rectoría en materia de cáncer? ¿Tiene la Caja Costarricense de Seguro Social la capacidad para construir un Centro de Diagnóstico y Tratamiento o un Centro Hospitalario Oncológico Nacional con celeridad, si construir el Hospital de Alajuela llevó diez años y este aún no cuenta con el equipo y los recursos humanos para funcionar a plenitud, si las listas de espera y las citas a largo plazo representan la cotidianidad, si el reemplazo de equipos no se da en algunos establecimientos desde hace varios años, si el CENDEISSS tiene serias dificultades para formar las generaciones de reemplazo de los especialistas que se estarán pensionando en los próximos años, si la promoción de estilos de vida saludables y la prevención no son prioridad a nivel de los servicios?
Recordemos que quien no toma en consideración el pasado y la situación actual está condenado a reproducir los errores. Una decisión incorrecta en la lucha contra el cáncer seguirá cobrándose muchas vidas en el presente y en el futuro y embargando de dolor a nuestro país y a la población.

Dra. Geovanna Mora Mata
Médica cirujana
Especialista en Salud Pública
Código 2446 Cédula 1-473-395