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Sábado 13 Septiembre, 2014

Una mayoría calificada obligaría a los diputados a negociar atestados e idoneidad de aspirantes a la Defensoría de los Habitantes


Escogencia de jerarcas

Se ha propuesto que la escogencia del Defensor de los Habitantes se haga mediante voto popular.
Dicha iniciativa es poco viable ya que la elección implicaría un alto costo en efectuar un despliegue logístico a nivel nacional y reduciría la posibilidad de postularse a personas que puedan costearlo, aunque el estado financie esa consulta.


La logística de una elección de esta manera casi que haría obligatorio que los partidos políticos apoyen a alguno de los candidatos con su estructura partidaria a nivel nacional, y que estos se apoyen con los miembros de mesa, fiscales, transportes del partido que les den el respaldo.
Una fórmula que podría ser más razonable, y que implica un costo menor para el estado, sería una reforma a la ley actual en el sentido de que el jerarca de dicha entidad, al igual que en el caso de la Contraloría General y de República y de la Procuraduría General de la República, sean electos por una mayoría calificada de diputados.
Si correspondiese a 38 diputados hacer la elección, en vez de los 29 de ahora, es menos probable que alguna fracción mayoritaria en el futuro, imponga un candidato.
Una mayoría calificada obligaría a los diputados a sentarse a negociar sobre la verdadera conveniencia, atestados e idoneidad para los cargos de las personas que aspiren a dichos puestos.
La propuesta anterior debería ir acompañada de una reforma en el proceso de los nombramientos de estos jerarcas en el sentido de que sea obligatorio que se escoja entre quienes hayan mostrado su interés presentando la documentación requerida ante la Comisión de Nombramientos del Congreso.
Esto garantizaría que no se lancen distractores —como manifestó a la prensa en su oportunidad el entonces diputado Molina del PLN por la escogencia de la actual Subcontralora General de la República— y elegir a personas que no han participado en el proceso de selección, como sucedió en la elección de la actual Subcontralora, o que se hagan pactos fáciles y comprometedores con fracciones minoritarias que ayudan a llegar a esa mayoría simple.
Esta modificación a la legislación evitaría que partidos con mayorías parlamentarias, tengan fácil colocar en puestos claves de la Administración Pública a personas allegadas sin tener que negociar con las otras fracciones que estén representadas en el Congreso y así se evitarían suspicacias a futuro cuando se vayan a dar actuaciones que generen controversia o no sean bien vistas por la sociedad.
Una propuesta como la acá planteada fortalece el sistema de control y pesos y contrapesos en el que se basa nuestro sistema y evita que los jerarcas de estas instituciones sean impuestos por mayorías simples parlamentarias que bien que mal son fáciles de obtener.

Luis Alejandro Álvarez Mora