Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 1 Junio, 2016

 Cuando comienzan los políticos nacionales a pensar en cobrar más impuestos, deberían tener presente que en el mundo globalizado se puede sacar dinero de un país y moverlo a otro en cuestión de segundos y es totalmente legal hacerlo

Escándalo de papel

Por unos diez días hubo noticias constantes en medios alrededor del mundo y también acá en el país, sobre los “Papeles de Panamá”. Los “grupos del no” se frotaban las manos de alegría (hasta que tienen un viceministro de esta administración entre sus seguidores) y manifestaban que “ahora sí” se demostraría que “los ricos y los empresarios” evadían sus impuestos usando servicios bancarios en el “paraíso fiscal” que alegan es el país vecino al sur. ¡Hasta que encontraron un par de certificados por montos pequeños a nombre de igual número de costarricenses!
Después murió el asunto y de nuevo (pensar en el Foro de Occidente San Ramón y la carretera a esa ciudad) estos grupos quedaron con las manos vacías
El error de tantos pregoneros de este “escándalo” en particular es que operan permanentemente bajo la premisa de que todos los empresarios son “jugados” y que “no pagan impuestos” y que el destape en Panamá iba a revelar quiénes eran.
Les cuento a los lectores que la empresa donde laboro tiene operaciones en Panamá. Ocupamos un espacio en un rascacielos de esa capital y contamos con varios compañeros panameños. Asesoramos a empresas de esa nación y realizamos estudios; pagamos impuestos incluyendo renta e IVA allá. Por supuesto que tenemos cuentas bancarias y tarjetas de crédito.


Se debería enfatizar a los señores de los “grupos del no” que es totalmente legal tener empresas e inversiones en otro país que no sea Costa Rica. Además de CID/Gallup hay muchas compañías ticas (no las voy a mencionar) operando en Panamá legalmente y acá en el país hay empresas panameñas. ¿Por qué operan fuera del territorio nacional? Hay muchas razones pero quizás una de las más importantes es por la “economía de escala.” Para poder adquirir cierto tipo de equipo, contratar personal de nivel superior, se necesita más volumen de lo que puede razonablemente suministrar uno solo de los mercados centroamericanos.
Panamá ofrece otra ventaja para los que quisieran trabajar allá; la moneda en curso es el dólar estadounidense. Para operaciones internacionales es cómodo estar recibiendo esa moneda y no una de limitada capacidad de ser aceptada fuera de las fronteras del país. (Para que entiendan los “grupos del no”, les recuerdo que la última vez que viajó alguno de ustedes a Venezuela, Bolivia o quizás Cuba, llevó dólares).
Es posible que algunos de los que han abierto cuentas bancarias en el vecino del sur lo hayan hecho para ocultar alguna actividad ilícita; pero es también posible que haya algunas cuentas cuestionables en colones acá en Costa Rica.
Hay un dicho: “no hay nada más nervioso que 1 millón de dólares”. Cuando comienzan los políticos nacionales a pensar en cobrar más impuestos, deberían tener presente que en el mundo globalizado se puede sacar dinero de un país y moverlo a otro en cuestión de segundos y es totalmente legal hacerlo. Si deciden imponer nuevos tributos a tasas exageradas, podrían terminar bajando las entradas al fisco en vez de subirlas.

Carlos Denton

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