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La perspectiva de un aumento en el empleo es buena noticia pero no será suficiente. Hay que cambiar la forma de enseñar - aprender porque los estudiantes de hoy son el producto de un mundo distinto al de ayer

Es bueno pero no suficiente

Los datos que arroja la encuesta de expectativas de empleo de Manpower son una voz de aliento para una Costa Rica necesitada de brindar trabajo a su gente. Ese ranking, publicado por este medio ayer, coloca al país como el tercero con mejores proyecciones laborales en América Latina. ¿Será esto suficiente?
Son buenas noticias. Si aumenta el empleo, habrá menos gente expuesta a caer en la espiral descendente de la pobreza, con todas las consecuencias personales, familiares y sociales que conlleva. Con lo que esto significa para la economía de la nación y la superación de sus habitantes.
Si no hay trabajo, no hay familias en condiciones de criar bien a sus hijos y procurarles una buena educación. Si no hay educación, no hay expectativas de trabajo digno y este es el círculo vicioso que se debe evitar.
El empleo formal es indispensable para que un país salga adelante.
No obstante, la perspectiva de un aumento en el empleo, por muy buena que sea, no será suficiente. La rápida evolución actual y las nuevas formas de producción que surgen, nos indican que se necesitan cambios profundos.
Concluir estudios no garantiza hoy trabajo, no solo porque haya desempleo sino porque además dichos estudios no siempre han preparado para un buen desempeño en el mundo actual.
Los países desarrollados se esfuerzan por descubrir el nuevo sistema educativo que habrá de formar a los trabajadores del siglo XXI y aunque en general esa fórmula aún no está totalmente definida, hay certeza de la urgencia con que debe buscarse e implementarse un nuevo modelo educativo capaz de poner a los jóvenes en condiciones de abordar el nuevo mundo, el que se gesta al calor de la ciencia, la tecnología, la inventiva y la creatividad de hoy.
Pero además es necesario cambiar la forma de enseñar - aprender, porque los estudiantes de estos días son diferentes. Son el producto de un mundo distinto al de ayer. Son los llamados nativos digitales, que para hacer buen uso de las nuevas posibilidades tendrán que actuar en equipos interdisciplinarios. Deberán desempeñarse en profesiones aún no inventadas.
Es decir, que Costa Rica deberá aprovechar al máximo la actual coyuntura generando empleo, para contar con una sociedad en ascenso. Pero a la vez tendrá que participar en los grandes foros del mundo que se esfuerzan por encontrar el nuevo modelo educativo, para hacerlo suyo, adaptarlo y preparar a los educadores para ejecutarlo con pasión.
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