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Lunes 23 Septiembre, 2013

En respuesta a Emilio Bruce

(Segunda parte)

Continúo mi respuesta a Emilio Bruce, iniciada el viernes pasado en este medio.
¿Pretende luchar contra la desigualdad e inequidad? Definitivamente sí. Cito textualmente párrafos de nuestro Programa de Gobierno: “La desigualdad en la distribución del ingreso es ofensiva y se ha venido incrementando. Medida por el coeficiente de Gini, ha subido para ubicarse actualmente en 0,518 (cuanto más alto, mayor desigualdad), mientras que en 2011 era 0,50. La diferencia entre los quintiles más pobres y los más afluentes se ha incrementado: mientras que el 20% con mayores niveles acumula un porcentaje mayoritario del ingreso total, el 20% más pobre apenas tiene con qué comer y no le alcanza para satisfacer otras necesidades básicas y, mucho menos, incrementar su capital humano; mientras que en 2011 el quintil superior tenía ingresos superiores en 16,7 veces al de los más pobres, ya en 2012 esa cifra había aumentado a 18,2 veces. Eso es efecto de dos fallas en el sistema actual: 1) las políticas económicas y sociales para distribuir mejor el ingreso no están funcionado adecuadamente, o son insuficientes (aspecto que vamos a revertir); y 2) el crecimiento real de la producción (PIB) no está siendo capaz de generar suficientes beneficios para todos los costarricenses, permitiendo una injusta concentración de la riqueza.
Nos pide abundar detalles de las acciones a tomar. Con gusto. Como dije en una respuesta al Dr. Constantino Urcuyo, publicada previamente en otro medio —disponible para don Emilio y demás lectores en nuestra página web—, para combatir la pobreza, desempleo y desigualdad planeamos una serie de acciones. La principal es estimular el crecimiento, venido a menos en esta administración, por dos vías: inversión pública, y generar confianza y estabilidad macroeconómica para incentivar la inversión privada, que es la fuente primordial del crecimiento y empleos. Se pondrán en marcha dos grandes programas: reactivación de la economía privada y un ambicioso programa de inversión pública. Entre ambos se podrá estimular el crecimiento del PIB, reducir el desempleo en varios puntos porcentuales, y mejorar la productividad. El incremento en la oferta de empleos permitiría, a su vez, disminuir la pobreza, incrementar los salarios reales y mejorar la distribución del ingreso.
Pero se aplicarán otras medidas puntuales detalladas en el Programa de Gobierno. En ese contexto, consideramos vital poner en marcha programas de calidad en formación y capacitación de los trabajadores mediante una reestructuración del INA para capacitar a los trabajadores de menores recursos y prepararlos para satisfacer mejor las necesidades del mercado laboral, y mejorar la educación del MEP con más y mejores colegios vocacionales y técnicos.
Equilibrio “macro”. Se ha demostrado que la forma más efectiva de generar empleo es mediante la inversión privada. Y, para ello, vamos a restablecer el equilibrio macroeconómico —déficit fiscal y de balanza de pagos— para garantizar la estabilidad, generar confianza, desterrar los riesgos latentes y estimular la inversión de grandes, medianas, y pequeñas empresas. También vamos a rescatar la infraestructura nacional financiada con recursos internos y externos: mantenimiento y construcción de carreteras, puertos, puentes, caminos, escuelas, hospitales, clínicas, dispensarios, acueductos, alumbrado público, viviendas para familias de escasos y medianos recursos, entre otros.
Modelo de desarrollo. Tenemos nuestra propia visión del desarrollo económico e institucional, orientado hacia su descentralización territorial (regionalización y fortalecimiento en la gestión de las entidades locales) para que toda la población, independientemente donde se encuentre, se beneficie con las bondades del desarrollo integral (infraestructura, servicios de salud, educación y seguridad, etc.). Nace de nuestro compromiso de impulsar políticas de estímulo a los sectores productivos, particularmente para la economía real de la industria, agricultura, pesca, comercio y servicios, que incorporen el mayor valor agregado nacional (en bienes, servicios y tecnológicos) y, con ello, hacer crecer en forma sostenida la producción en beneficio de la población de todo el país.

Rodolfo Hernández

Candidato a la Presidencia de la República