En Alcohólicos Anónimos el sentido de pertenencia resulta determinante. Bien se afirma que la unión hace la fuerza y reunirse con personas que tienen los mismos propósitos y un bien común ayuda a conseguir la meta.
Ese sentido de pertenencia está ausente en la Selección Nacional y el orgullo de integrarla y luchar en grupo por un interés común, no calza en la mente y los corazones de varios de sus jugadores.
Los problemas internos de indisciplina han herido las fibras internas del equipo. Irse de fiesta la noche anterior a un entrenamiento, una concentración o un partido, demuestra que la cabeza, la mente, pero sobre todo el corazón de esos futbolistas no está en la cancha. Está en la cantina.
Un futbolista que prefiere la noche y rompe las reglas de conducta de una Selección Nacional, no tiene sentido de pertenencia, ni al equipo, ni al grupo.
Sorprende también la falta de comunicación a lo interno del seleccionado. El tema de la boda de Álvaro Zamora es irresponsable y desconcertante. Si hablando se entiende la gente, este futbolista no debió ser convocado a los enfrentamientos contra Colombia e Inglaterra. ¿Cómo va a comunicarle al técnico Fernando Batista en medio viaje que se va a casar y que se marcha del grupo?
Las personas no contraen matrimonio todos los días y tampoco esa ceremonia se organiza con 24 horas de anticipación. Zamora puso a Batista en un dilema y qué el técnico haya permitido que abandonara el grupo fue una lógica decisión.
El caso de las visas es frustrante, inaceptable y repetitivo, sobre todo que se gesta dentro de la frondosa burocracia de la “Casa de los Sustos”, repleta de funcionarios que solo pegan sellos y dirigentes que no se bajan del avión.
Si la Selección Nacional va a viajar a los Estados Unidos, la lógica indica que los futbolistas que la integran cuentan con la visa americana. Es un primer requisito a revisar, digamos que por la secretaria de la Comisión de Selecciones Nacionales.
El liberiano Sebastián Padilla no viajó a enfrentar hoy a Inglaterra por falta de visa americana. Si no tiene visa, no se convoca, pero es irresponsable que se enteren de este vital detalle en Bogotá y quieran responsabilizar al equipo liberiano. Pareciera que en el burocrático Proyecto Gol sobra gente.
¿Habrá algún federativo o miembro de Comisión o de los 20 Comités sin visa americana? ¡Mirála!





































