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Martes, 13 de noviembre de 2018



EDITORIAL


El sol calienta negocios

| Viernes 27 abril, 2012




Empresas ofrecen la instalación de paneles fotovoltaicos que pueden captar la luz solar y producir energía para casas y empresas
El sol calienta negocios

En un país como el nuestro, el cambio hacia una nueva base energética se debería hacer echando mano de todas las formas de generación limpias, o lo más limpias posible.
Cuando el mundo llegue al momento en que los precios del petróleo se disparen por las nubes porque este comienza a faltar, deberíamos estar con buena capacidad instalada para generar energía con la menor contaminación posible y al menor costo. En Costa Rica esto no solo es posible sino que tenemos grandes ventajas para implementarlo. Solo es necesario trabajar en ese sentido.
La mayor parte de nuestra generación es hidroeléctrica y ya se desarrollan proyectos para aumentarla, corrigiendo con ello el error del pasado cuando se le impidió al ICE implementar esos planes. De no haberlo hecho, tendríamos en este momento suficiente hidroelectricidad hasta para exportar.
Por otra parte, debemos prepararnos adecuadamente para generar el resto cuando la hidroelectricidad no alcance, ya sea por disminución de lluvias o por aumento en la demanda, con medios limpios alternativos al crudo.
Es en este punto donde encontramos una situación favorable en el país para generar energía por medio del sol y del viento, además de tener en cuenta la posibilidad de explotar gas natural, aunque esto último probablemente tendría que hacerse en suelos ubicados en zonas protegidas.
Es en este contexto que parece buena noticia el que se abran paso empresas ofreciendo la instalación de paneles fotovoltaicos que pueden captar la luz solar y producir la energía necesaria para dar el mantenimiento eléctrico a casas de habitación y empresas.
En un país con la ubicación geográfica del nuestro (cercano al Ecuador), donde el sol está presente todo el año, aun durante la estación lluviosa (mañanas muy soleadas, con raras excepciones), esta opción, que no implica gastos excesivos, bien podría abastecer a una parte de la población, especialmente si se ha logrado mayor grado de eficiencia en la captación a precio razonable.
Se ofrecen también soluciones alternativas para calentar piscinas, para alumbrado público de sitios que no cuenten con energía eléctrica y hasta para cargadores portátiles para ciertos celulares.
Todo esto, sumado a lo que pueda instalarse para generación eólica, más el incremento de la hidroelectricidad, bien puede contribuir a que esta alcance para comenzar a ser utilizada por vehículos eléctricos, si se decidiera tomar medidas para favorecer su uso.
Finalmente, no es posible dejar de lado la urgente necesidad que existe en el país de educar a la población y al sector público, para un cambio en la cultura de consumo energético. En ese sentido estamos mal acostumbrados, como en tantas otras cosas, al despilfarro.