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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


El Segundo de Mayo

Leiner Vargas [email protected] | Martes 10 mayo, 2016


 Más promesas y menos resultados en infraestructura, poca efectividad en lo social y una economía que crece, sin generar suficiente empleo de calidad, siguen siendo los temas pendientes en un discurso muy confuso

El Segundo de Mayo

Atrás quedaron los gritos y las consignas populistas de su discurso de triunfo en San Pedro, menos ruido tienen ya sus denuncias sobre las presuntas anomalías en el gobierno anterior, ya demasiado lejos en la memoria de los costarricenses, como para justificar la inoperancia o la falta de obra de su gestión, ahora marcada más por renuncias que por denuncias en este su segundo año. Tampoco suman mucho ahora las alianzas con los grupos sindicales o el Frente Amplio, que finalmente, parecen apartarse de las tiendas oficiales del Gobierno ante la inminente y difícil situación fiscal del Estado, que no puede seguir su carrera populista de los primeros 100 días de gobierno. Tampoco tenemos ahora la luna de miel con la prensa y la llamada casa de cristal ya no suena ni parece tan cristalina.
Casi como repitiendo lo sucedido en la administración anterior, el tema fiscal vuelve a ser el centro del debate público en el último cuarto de milla del mandato. Más impuestos y menos gasto, menos gasto o más impuestos, los caminos siempre llevan al mismo lugar, es hora de ajustarse la faja o veremos una vez más, el fantasma de la crisis llegar. Cualquiera de esos dos lados de la moneda, implica conflictos duros de afrontar por un gobierno que no tiene ya, ni la credibilidad ni el apoyo de gran parte de la población. Los sindicatos en la calle, los empresarios molestos y un equipo de gobierno al que le ha costado mucho carburar y que dé resultados.
Más promesas y menos resultados en infraestructura, poca efectividad en lo social y una economía que crece, sin generar suficiente empleo de calidad, siguen siendo los temas pendientes en un discurso muy confuso. En esta recta final de su mandato, si bien tenemos un Presidente más realista y menos entusiasta y populista, el tiempo se agota y la agenda, no parece ser fácil de atender. Del otro lado de la acera, en nuestra sociedad, pareciera que el partido del fútbol, La Tocola y uno que otro disparate de Uber o concierto de segunda en el Estadio Nacional, hacen más ruido que el propio discurso del presidente Solís.
Así las cosas, poco queda por hacer y por decir, hemos pasado de un año de denuncias a otro de renuncias, esperemos entonces que el segundo de mayo del 2017 traiga más resultados y menos excusas, como dice nuestra sabiduría popular “Obras son amores, y no buenas razones”; al final de cuentas, no basta solo con decir que se van a hacer, hay que hacerlas señor Presidente. Más humildad, mejor comunicación y sobre todo, capacidad para concertar y tomar decisiones certeras, es lo que podemos pedir de un gobierno que se juega sus últimos naipes y que tiene claramente más pendientes que resultados para con el país.

Dr. Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com