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Sábado 4 Enero, 2014

El presidente que elijamos no debe preocuparse sino ocuparse con acciones concretas para enfrentar los grandes problemas que tiene el país


El presidente que requiere Costa Rica

Al acercarse las elecciones de febrero de 2014 donde elegiremos al nuevo presidente para el periodo 2014 a 2018, es importante que reflexionemos sobre algunas condiciones que debe tener el nuevo presidente, para que realmente gobierne en beneficio de la mayoría de los costarricenses y especialmente de los más pobres. Es fundamental que dé otra orientación al rumbo que lleva el país, con un nivel de pobreza del 21,3%, un incremento de la desigualdad social siendo uno de los países más desiguales de América Latina y un alto nivel de desempleo.
Es necesario que los costarricenses elijamos un presidente que tenga gran conciencia social, que llegue a servir y no a servirse de la función pública. Asimismo que se sustente en valores como la honradez, integridad, transparencia y solidaridad, que guíen a Costa Rica por un rumbo que propicie el crecimiento económico, y especialmente un desarrollo que permita disminuir la pobreza y la desigualdad social. Es fundamental que sea un presidente que de manera frontal combata la corrupción, y la pérdida de valores que de manera continua se ha venido dando en nuestro país.
El presidente que elijamos no debe preocuparse sino ocuparse con acciones concretas para enfrentar los grandes problemas que tiene el país de un sector público que debe ser más eficiente, el déficit fiscal, el alto nivel de la deuda pública, el deterioro en los sectores de educación y salud, y el mal estado de la red vial del país. Es necesario analizar si cuenta con buen equipo para gobernar, que pueda administrar de manera eficiente y honesta la hacienda pública y cumplir con lo que establece el artículo 50 de la Constitución Política: “El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza…”.
Debe tener característica de líder. Es necesario un líder con visión de estadista más que de político. Debe tener característica de líder comprometido, con una visión de nación que, con valentía y determinación, esté decidido a aceptar el reto de solventar los problemas y desafíos para propiciar el bienestar general de las mayorías, y que se sustente en la atención de la persona como fin último.
Además de comprender la realidad del presente, saber mirar más allá de la coyuntura actual y la problemática cotidiana, y tener una clara visión del futuro, del camino que debe seguir Costa Rica y de los objetivos estratégicos y de largo plazo que debe alcanzar nuestro país. Debe sustentarse en un amplio sistema de valores como la transparencia, honestidad y la integridad.
Es fundamental que los costarricenses hagan una profunda reflexión sobre los candidatos a la presidencia, que realmente sean capaces de guiar al país por un sendero de prosperidad y desarrollo social y que lleguen a servir y no a servirse. El buen gobernante debe ser la suma de un servidor público consciente de las limitaciones legales que le impone su cargo, de líder inspirador con visión de futuro, y de gerente práctico, con los pies situados en la tierra y pueda dialogar y conciliar con la sociedad civil y los otros partidos políticos.

Lic. Bernal Monge Pacheco
Consultor