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Sábado 9 Abril, 2011

El fútbol como búsqueda de la excelencia

La disconformidad de gran parte de la afición, prensa y dirigencia costarricense de fútbol en torno a la alineación que presentó la selección nacional argentina ante la nuestra recientemente nos otorga a todos una oportunidad para meditar sobre qué es el fútbol, y el deporte competitivo en general, y cómo queremos participar en el mismo.
En particular, tenemos la oportunidad de dejar de lado los lamentos sobre si tal o cual “estrella” jugó o no, si saludó o no, y reflexionar sobre cómo queremos buscar la excelencia en el fútbol.
En los últimos sesenta años especialmente, filósofos que han pensado con detenimiento sobre el tema han intentado precisar qué es el deporte competitivo.
Entre las varias respuestas que se han ensayado, una de las más interesantes es que el deporte competitivo es una prueba de habilidades físico-mentales por medio de la cual los participantes se desafían mutuamente en la búsqueda de la excelencia.
En el plano meramente deportivo, el último resultado de 0-0 reflejó una paridad de habilidades entre nuestro mejor equipo y la reserva argentina.
Si nos sentimos disconformes con la alineación que presentó nuestro más reciente rival, deberíamos aprovechar para reflexionar sobre cómo alcanzar, en los próximos años, un nivel de excelencia deportiva que los obligue a presentar su mejor equipo cuando compitan con nosotros.
Por otro lado, si se vieran desafiados a alinear a sus mejores jugadores, exigirían aun más calidad y esfuerzo de los nuestros. Entonces, ¿cómo podemos lograr que nuestros clubes y nuestra selección clasifiquen y compitan siempre en los mejores torneos americanos y mundiales? ¿Cuál debe ser el plan a cinco, diez, y veinte años plazo? ¿Qué deben hacer los dirigentes? ¿Cómo se deben preparar los entrenadores a todos los niveles? ¿Cómo se deben desarrollar nuestros jugadores? ¿Cuál debe ser el papel de una afición y una prensa responsables e inteligentes?
Un ejemplo de otras latitudes. Hace poco tiempo, durante una visita a la universidad japonesa de Tsukuba, conocí a una joven y brillante entrenadora de balonmano, Eiko Yamada. Ex jugadora mundialista y estudiante universitaria de posgrado en ciencias del deporte, su investigación doctoral consistía en identificar las habilidades que las japonesas debían desarrollar para competir con las mejores jugadoras y selecciones europeas.
Esto lo hacía en un entorno profesional y con un compromiso de la universidad y la federación respectivas para llevar el proyecto adelante.
Debemos desarrollar algo similar para el fútbol y el deporte costarricenses. Hay ya gente preparada, como lo demuestran nuestros mejores atletas y sus entrenadores, y otros con deseos de prepararse para lo mismo. Merecen apoyo.
Nuestro fútbol parece estar muy lejos de estos ideales, quizá porque las pasiones a veces nublan la inteligencia. Pero se puede mejorar. Si diéramos respuesta adecuada a las preguntas planteadas, podríamos esperar que en el futuro compitamos regularmente en los grandes escenarios ante los mejores equipos del mundo. Cuando nos visiten, los retaremos a dar lo mejor de sí mismos, quiéranlo o no.

Daniel Campos
Profesor de Filosofía
Brooklyn College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York