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Domingo 2 Septiembre, 2012

El factor parental

La OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) publica “¡Let´s Read Them a Story! The Parent Factor in Education”. Este es un libro del Programa de la OCDE para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) que trata sobre la importancia de pasar más tiempo con los hijos y participar activamente en su educación, lo cual les proporcionará una buena ventaja inicial en la vida. Trae buenas noticias para quienes ante las demandas que exige el trabajo y el hogar, sienten que no entregan suficiente tiempo a sus hijos y que no están bien preparados para ayudarles.
Angel Gurría, Secretario General de la OECD, afirma que la educación empieza en casa. Una simple palabra a un hijo puede abrirle el mundo del lenguaje y le entrega un camino de exploración y descubrimiento. Señala que cuando empieza la educación formal, muchos padres creen que su rol como educadores ha terminado. Pero nuevos descubrimientos de PISA muestran que la implicación de los padres en la educación de sus hijos es “pivotal” para su éxito a lo largo de toda su formación personal. Nunca es muy temprano ni muy tarde para involucrarse en esta educación. “Estar involucrado es la mejor inversión que los padres pueden hacer en el futuro de la próxima generación”.
El estudio señala que no se requiere un doctorado ni una ilimitada dedicación para mejorar la educación de los hijos. Muchas actividades padres-hijos están asociadas con el rendimiento en la lectura. Dichas actividades requieren relativamente poco tiempo y poco conocimiento especializado. Lo que sí exigen es un genuino interés y una participación activa de los padres.
Se busca determinar cómo este factor parental está relacionado con la pro-eficiencia y disfrute de la lectura. Estas competencias de lectura son una herramienta esencial para la comprensión del mundo. Los países donde se reflejó una alta interacción entre padres e hijos, incidiendo en altos niveles de lectura, fueron Dinamarca, Alemania, Hungría y Nueva Zelanda.
Los niños cuyos padres se involucran en su educación son generalmente más receptivos al lenguaje, más capaces para planear, establecer objetivos, iniciar y dar seguimiento a sus estudios y a sus proyectos individuales. Han “aprendido a aprender”. Estas competencias les servirán a lo largo de toda sus vidas.
Los resultados PISA sugieren que los niños que han tenido conversaciones abiertas con sus padres desde pequeños, conversaciones que requieren reflexionar sobre sus experiencias, aprenden a procesar y comunicar información mejor. Para desarrollar habilidades cognitivas se requiere que los padres conversen con ellos algunas cosas que hicieron durante el día. Este tipo de conversaciones les anima a reflejar qué quieren decir, poner sus pensamientos en orden lógico, buscar palabras para comunicar lo vivido. Esto puede ocurrir diariamente durante las comidas. Pronto estas conversaciones se harán un hábito, algo que todos en la familia buscan, no importando la edad. 14 países participaron en este estudio. Se entregó un cuestionario a padres de niños que estaban realizando el examen PISA. Aportaron información sobre su backround, ocupación, niveles de ingreso, involucramiento en el hogar, hábitos de lectura, etc. Definitivamente en la era de la conectividad, la parental es fundamental.

Helena María Fonseca