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Martes 18 Noviembre, 2014

La deuda más grande es con el derecho del trabajo


El derecho del trabajo

Desde hace gran cantidad de años, el Estado de la Nación ha sido utilizado para múltiples debates a nivel nacional, apoyado por todos los sectores sociales y económicos, debido a su objetividad y profesionalidad.
Esta excelente recopilación de información ha venido poniendo en evidencia una serie de incumplimientos en Costa Rica, en materia de derechos laborales y que vale la pena resaltar.
Los datos que serán transcritos no deben ser tomados a la ligera, siendo que el derecho del trabajo es uno de los grandes logros legales mundiales, que busca no solo un equilibrio social entre el capital y el trabajo, sino también la distribución adecuada de la riqueza, formando parte importantísima de la economía nacional y mundial.
Por otro lado, no hay que tomar posiciones extremistas, no todo patrono que incumple la normativa laboral lo hace inescrupulosamente; habrá que verificar si se trata de irregularidades causadas por otros aspectos.
Lo que sí es menester reconocer, es que todo costarricense, cuando habla con extranjeros se jacta de los logros sociales conquistados en la década de los 40 —irónicamente la normativa laboral es uno de ellos— y de la posición privilegiada que tales conquistas nos dieron en América Latina. Por lo que, dejando de lado la ilegalidad, no es aceptable y no es correcto que en 2014 se evidencien los siguientes números:
395.295 personas no reciben el salario mínimo, Así es, casi 400 mil personas no reciben el salario mínimo legal, derecho fundamental de todo costarricense, plasmado en nuestra Constitución Política.
A 102.380 personas asalariadas no se les reconoce un solo derecho laboral, 50.864 no tienen garantías laborales ni reciben el salario mínimo y 19.317 presentan un incumplimiento triple: ninguna garantía laboral, no pago del salario mínimo y jornadas de trabajo no apropiadas (subempleo o sobrecarga).
Así es, conquistas sociales como jornadas laborales mínimas, condiciones de trabajo apropiadas, vacaciones, aguinaldo, auxilio de cesantía les son negadas a poco más de 102 mil personas.
Las personas con discapacidad tienen baja participación laboral (el 65% está fuera de la fuerza de trabajo). De las que logran insertarse, muchas están en desventaja: tienen mayor inestabilidad laboral, ocupaciones de baja calificación y mayor incumplimiento de garantías laborales, que el resto de los ocupados.
Las actividades de agricultura, construcción, comercio y servicio doméstico concentran el 60% de los trabajadores sin ningún tipo de protección de la seguridad social.
La protección de la seguridad social, otra de las grandes conquistas sociales de los años 40, se les ve negada hoy en día a trabajadores en campos importantísimos para la economía nacional e inclusive para nuestra vida diaria.
Está claro que el motivo o causa de tales incumplimientos debe ser analizado, antes de emitir cualquier clase de opinión. Asimismo, está claro también que la deuda del Estado, de ofrecer un adecuado sistema de inspección del cumplimiento de las normas laborales, es grande.
Sin embargo, está más que claro que la deuda más grande es la Costa Rica (¿o los costarricenses?) con el derecho del trabajo, con lo que parece ser una falta de disposición en seguir sus normas, que en última instancia benefician a la colectividad, benefician a nuestros hermanos costarricenses y extranjeros, y benefician a la economía nacional.

Gabriel Espinoza C.
Abogado