El derecho al voto y el abstencionismo
En otros países existe la cédula electoral, comprobante de que el ciudadano cumplió con su derecho al voto. Este es indispe...
En otros países existe la cédula electoral, comprobante de que el ciudadano cumplió con su derecho al voto. Este es indispensable para realizar trámites públicos y privados
El desarrollo de la presente campaña electoral en Costa Rica refleja dos síntomas centrales, que si bien no son nuevos, son más acentuados: una apatía general a participar y una elevada intención a no votar de forma directa y secreta.
El estudio de las ciencias políticas está compuesto de múltiples aspectos y escenarios. Uno de ellos es el desarrollo del derecho al voto en los diferentes países a lo largo y ancho del planeta.
La cantidad de conflictos políticos, militares y violencia para lograr el derecho a sufragar es demasiado extensa para resumirla. Solo indico que existen organismos internacionales que dedican sus recursos, parcial (OEA) y totalmente (CAPEL) por la consolidación del sufragio y observan los comicios en cada país.
Hoy día es muy fácil para un sector del electorado, decir que el no asistir a las elecciones también es un derecho, pero olvidan que hasta un siglo atrás, la humanidad no tuvo derecho a elegir a los gobernantes; que posteriormente, este derecho fue realizado de forma pública y de forma indirecta: limitado a un selecto grupo de personas, quienes tampoco elegían de forma directa. Eran elecciones a tres o más rondas: cada ronda elegía a quienes elegirían a los siguientes que podrían votar hasta llegar a la decisión final.
Y olvidan que las mujeres no votaban. Este tema también es interesante de analizar: el fervor por el voto femenino empezó cuando los sufragios dejaron de ser indirectos y públicos.
En otros países existe la cédula electoral: el comprobante de que el ciudadano ha cumplido con su derecho al voto. Este documento es requisito indispensable para realizar trámites públicos y privados. El no tenerlo o perderlo es la puerta al apocalipsis administrativo.
¿Derecho o deber?
Los derechos subjetivos se pueden agrupar en “derechos cívicos” y “derechos políticos”, siendo los primeros aquellos destinados a obtener del Estado ciertas libertades o prestaciones (protección jurídica), y los segundos aquellos que permiten intervenir en la conformación y en la marcha del Estado, siendo el más importante el derecho de sufragio.
Otra perspectiva es distinguir entre el sufragio como “derecho” y el sufragio como “función”: el contenido del ejercicio del derecho de sufragio, mandatado por un deber moral subjetivo o por una norma socialmente funcional del orden jurídico.
En virtud de esta consideración normativa, resulta justificable el establecimiento de la obligación o de la voluntad de ejercer el voto que presentan los distintos ordenamientos jurídico-políticos.
La participación como factor cualitativo de la gobernabilidad.
Para concluir, las personas deben considerar que los procesos políticos determinan el sistema que afecta a toda la comunidad y las elecciones son la base para ampliar la legitimación de la democracia.
Luis Guillermo Quesada Sibaja
Politólogo