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Miércoles 30 Abril, 2014

Nos hemos expresado, para que ustedes, como miembros de los Supremos Poderes, cumplan. Velaremos todos los días por que así sea


El 1° de mayo de 2014

Se va al Congreso de la República a debatir, a legislar, a fortalecer la democracia y las instituciones estatales, a coadyuvar en el crecimiento colectivo de nuestra sociedad; que nos ha honrado en prestarnos una curul, y dicha actividad se debe hacer con honor, con la altura y el respeto que este pueblo merece. Hasta ayer, con pocas excepciones, esto ha dejado mucho que desear.
Los hemos elegido para que nos representen como pueblo, a partir de ahora ustedes ya no son ustedes; ahora son nosotros. Por tal razón su deber no es autorrepresentarse, ni usar esos escaños para fines personales; es representar a todo el pueblo en forma digna, no solo a determinados sectores.
Por otro lado este 6 de abril, se ha escrito uno de los pasajes más trascendentales y contundentes de nuestra actual historia democrática. Y esto es algo que no solo debe ser sopesado por los políticos que han alcanzado alguno de los escaños o posiciones que únicamente se alcanza por medio del mandato electoral dictado por el pueblo elector.
Tal responsabilidad no se enmarca únicamente en la obtención del cargo, deberá ser acatada, cumplida y respetada, por todos.
Nuestra Constitución no contempla la mediocridad, la incompetencia, el poco raciocinio, el antipatriotismo y filibusterismo, de hecho lo combate, y de todos es conocido que este pueblo se cansó, se hartó, y así lo manifestó este 6 de abril, por las excesivas incongruencias de los gobernantes de turno.
El 6 de abril se dio una contundente demostración, nacida de este pueblo reiteradamente maltratado, para que esas prácticas sean erradicadas en forma permanente del actuar político de esta nuestra patria, el vaso se derramó, obligándonos a encontrar el medio eficaz, pacífico y adecuado para exigir los cambios que demandamos.
Que los políticos comprendan de una vez por todas, que dichas prácticas tendrán que ser cosa del pasado, o de lo contrario, quienes continúen ejerciéndolas, habrán de verse públicamente juzgados y paulatinamente desplazados del acontecer político representativo de nuestra sociedad.
Más de 1.300.000 votos históricamente sufragados a favor de quién hoy ha alcanzado la primera magistratura, lo obligan a doblegar esfuerzos y a sacar la tarea, pues con su elocuencia pudo cincelar en lo más profundo de este pueblo, deseoso de un representante a la altura de todos y cada uno de los electores y ciudadanos en general.
Pero esto no solo obliga a la primera magistratura electa, nos obliga a todos, pero con mucho más señalamiento y peso a todos y cada uno de los electoral y políticamente elegidos y a los que tienen la responsabilidad de continuar en los demás cargos de los supremos poderes.
Ciertamente el enorme valor de esta elección no borra la elección legislativa, del 2 de febrero anterior, pero sí genera la supremacía del dictamen de un mandato manifiesto en el voto masivo directo a favor de su nuevo gobernante.
Esto no puede ser obviado, con esto no se ha creado un dictador, se ha creado un mandatario. Y como tal deberán ser respetadas todas sus atribuciones.
Por tal razón este pueblo no espera ni mañas ni maniobras emanadas de miembro alguno de los Supremos Poderes de la República. Nos hemos expresado, para que ustedes, como miembros de los Supremos Poderes, cumplan y hagan cumplir la Constitución y las Leyes de la República. Nosotros estaremos velando todos los días por que sea de esa forma.

Edwin Fco. Peraza P.