El pasado 29 de octubre asistí como investigador y asociado de la Academia de Centroamérica y me sumé con fervor a un homenaje a don Claudio González Vega, Doctor en Economía de la Universidad de Stanford en California y actualmente Profesor Emérito de la Universidad Estatal de Ohio en los Estados Unidos.
El evento fue organizado por la Academia de Centroamérica, la Escuela de Economía y el Instituto de Investigaciones en Economía de la Universidad de Costa Rica y tuvo lugar en el Auditorio del Colegio de Ciencias Económicas.
Don Claudio nació en Costa Rica en 1940 y realizó sus estudios de secundaria en el Colegio Seminario. Estudió Economía y también Derecho en la Universidad de Costa Rica. Posteriormente realizó una Maestría en Economía en la London School of Economics de Londres y obtuvo un Doctorado (PHD) en Economía en la Universidad de Stanford en California.
Desde sus años de estudiante fue conocido cariñosamente como Taladro debido a sus evidentes méritos académicos y su mentalidad focalizada, incisiva, analítica y matemática.
En la Universidad de Costa Rica su profesor de origen español Constantino Láscaris influyó mucho en su pensamiento liberal. Durante dos meses en la Fundación para la Educación Económica (FEE) tuvo la oportunidad de conocer el pensamiento del Nobel de Economía Friedrich Hayek y desde entonces su libro la “Constitución de la libertad” se convirtió en su libro de cabecera. También recibió la influencia enorme del reconocido economista y escritor Harry Johnson.
Sin haberse graduado de la carrera ya sus jefes le encargaron la cátedra de Comercio Internacional, una de sus predilectas durante su larga carrera universitaria. Y desde entonces fue siempre un innovador y talentoso profesor en la Universidad de Costa Rica y en otros centros de educación superior en el país y en el extranjero.
En 1978 fue electo Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica hasta el año 1882 cuando los académicos estadounidenses tuvieron la visión de cooptarlo como docente por el Departamento de Economía Agrícola, Ambiental y del Desarrollo de la Universidad Estatal de Ohio. Desde entonces residió en los Estados Unidos aunque siempre mantuvo sus lazos, sus visitas y su interés por los asuntos de Costa Rica. En tal centro universitario dirigió el Programa de Finanzas Rurales y empezó a resonar como un referente del tema en el ámbito internacional.
En 1969 fue asociado fundador de la Academia de Centroamérica junto con sus colegas y amigos Eduardo Lizano Faith, Víctor Hugo Céspedes y Alberto Di Mare “QDDG”.
Es ampliamente reconocido en el ámbito internacional y nacional por sus aportes en los campos de las finanzas rurales, las microfinanzas y el desarrollo económico. Ha trabajado en organismos internacionales, bancos centrales, agencias de desarrollo e institutos de microfinanzas en más de dos docenas de países. El interés por el Banco Central lo heredó de su padre quien fuera abogado del Banco Central de Costa Rica.
Aunque en algún momento también asesoró a gobiernos como técnico siempre logró mantenerse alejado de las tormentosas aguas de la política electoral y de partidos. Lo cual le permitió crecer y consagrarse en el plano puramente académico y profesional de las ciencias económicas.
Entre sus líneas de investigación se incluyen las finanzas rurales, las microfinanzas, la pobreza, la regulación financiera y el desarrollo económico. Ha publicado varios libros y cientos de artículos y estudios técnicos sobre dichos temas. En ellos ha revelado su sensibilidad humana y su interés por el bienestar de las personas.
En mayo de 2015 fue elegido Presidente del Patronato de la Fundación Microfinanzas de Bolivia. Con sus investigaciones y gestiones promovió la transición desde modelos subsidiados e insostenibles a enfoques más orientados al mercado y más sostenibles.
Desde su cátedra y su cargo de director en la universidad de Ohio se convirtió en un generoso tutor y mentor de tesis de maestrías y 52 doctorados promoviendo y abriendo caminos académicos a decenas de costarricenses que gracias a sus consejos y gestiones realizaron estudios superiores en universidades de los Estados Unidos. Sus contribuciones al desarrollo del capital humano costarricense en las áreas de la economía son invaluables. Muchos de los mejores economistas de la actualidad en Costa Rica y en otros países son discípulos de Taladro.
Fue un catedrático muy creativo e inspirador que dejó profunda huella en sus estudiantes, muchos de ellos brillantes economistas. Fue el mentor y el líder de varias generaciones de economistas costarricenses que se formaron en la universidad estatal de Ohio, en los Estados Unidos.
Le gusta mucho la música, el piano, el arte y la naturaleza. Incluso en su tiempo libre ha escrito poemas y cuentos. Disfruta encantado de los viajes. Y ha mantenido un balance entre su amor a la libertad y su vocación humanista.
Don Claudio contrajo matrimonio con Ileana, con quien tuvo dos hijos, Laura y Froylan.
Como columnista de La República recomiendo la lectura y la consulta del libro “Ensayos en honor a Claudio González Vega”, publicado por la prestigiosa Academia de Centroamérica.





































