Logo La República

Jueves, 15 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


El panorama político actual

Arnoldo Mora [email protected] | Martes 26 febrero, 2008


El panorama político actual

Arnoldo Mora

No hay duda de que la oposición ha logrado un sonado triunfo, el más importante luego del referéndum, al obligar a Oscar a humillarse y pedir una prórroga a propios y extraños porque no sabe ni cuándo ni cómo logrará aprobar el paquete de leyes de implementación, de las cuales no debe fallar ninguna, por lo que tampoco le debe fallar ninguno de los 38 diputados. Pero, como es notorio, los hasta no hace mucho dóciles aliados, se muestran ahora reacios a seguir haciéndoles el juego a los amos de Zapote.
Estamos en año preelectoral, por lo que hoy se ufanan más en hacer ostensibles sus divergencias políticas con el partido oficial que sus afinidades ideológicas. No hace falta ser un brujo para darse cuenta de que este clima seguirá enrareciéndose para el régimen a medida que avancen los días y semanas y se harán sentir el próximo 1º de mayo con ocasión de la elección del nuevo directorio de la Asamblea Legislativa, pues ningún partido que no sea el oficial, está dispuesto a aparecer ante la opinión pública como un furgón de cola del régimen, cuando ya los aires electorales se respiran en los corredores y son el tema obligado de los corrillos de los políticos.
Más aún, ¿estarán dispuestos los precandidatos, que ya comienzan a pulular como hongos en la humedad, en las propias tiendas verdiblancas a ser dóciles voceros de los Arias? Quienes han mostrado abiertamente sus pretensiones de convertirse en los herederos de Oscar como candidatos del partido oficial, como son Antonio Alvarez y Johnny Araya, sobre todo el primero, no parecen tener esa inclinación al menos si los juzgamos por sus antecedentes, ya que ambos en un pasado no tan lejano han chocado con los Arias.
Por eso, sospecho que los Arias tienen su gallo tapado y lanzarán su propio candidato(a) para la próxima campaña, a pesar de que, a medida que se acerca el fin de su periodo de gobierno, irán perdiendo poder en las propias filas de su partido. Liberación lleva mucho tiempo, como dijera en su momento Daniel Oduber y repitiera más tarde Fernando Berrocal, en haberse convertido ante todo en un aparato de propaganda electoral. Por lo que, a medida que un gobernante se acerca al fin de su periodo y otros adquieren posibilidades electorales, los que hasta entonces eran cuadros dóciles pero tienen ambiciones, dan la espalda a sus antiguos jefes y se inclinan obsecuentes ante los nuevos aspirantes al poder. Para embarrialarles aún más la cancha a los inquilinos de Zapote, quien hasta ahora aparece como el delfín del clan familiar, el diputado Fernando Sánchez, sigue seriamente cuestionado a pesar de que los hermanos Arias lo siguen defendiendo contra viento y marea.
Por lo dicho, es lícito concluir que definitivamente el clima político nacional ha cambiado tanto como el recalentamiento global. Pero todo esto se da en momentos en que se vive una grave crisis de la economía mundial y los poderosos vecinos del Norte se prestan a cambiar de inquilinos, tanto en la Casa Blanca, como en el Capitolio… Mas ese será el tema de mis próximas reflexiones.