El 84% de los ciberdelitos en Costa Rica son estafas o suplantaciones de identidad
El 79% de los casos se concentra en la Gran Área Metropolitana, con San José a la cabeza
La mayoría de los ciberdelitos en Costa Rica se concentra en dos modalidades: estafa informática y suplantación de identidad, que en conjunto representan el 84% de los casos registrados, según un informe de ciberseguridad elaborado por el Laboratorio de Investigación, Desarrollo e Innovación en Ciberseguridad de la Universidad Nacional (UNA).
El estudio detalla que el 62,1% de los incidentes corresponde a estafas informáticas, mientras que el 21,7% está vinculado con suplantación de identidad.
Este comportamiento confirma que los ataques digitales se enfocan principalmente en explotar la confianza de las personas y su vulnerabilidad ante situaciones de presión o fatiga.
Entre enero de 2018 y agosto de 2025 se contabilizaron 40.457 denuncias por delitos informáticos, lo que refleja un crecimiento sostenido en los últimos años, de acuerdo con el informe basado en datos del Organismo de Investigación Judicial.
El aumento ha sido especialmente acelerado en el período más reciente. Entre 2023 y 2024, las denuncias pasaron de 5.287 a 10.398 casos, lo que representa un incremento del 96,7%.
Además, en los primeros ocho meses de 2025 se superó la cifra total del año anterior, con 10.598 reportes.
En cuanto a la distribución geográfica, el 79% de los casos se concentra en la Gran Área Metropolitana, con San José a la cabeza con el 38,2%, seguido por Alajuela (19,2%), Heredia (11,4%) y Cartago (10,4%).
El perfil de las víctimas muestra que el 86% tiene entre 18 y 64 años, con mayor incidencia en personas de 30 a 39 años.
La distribución por sexo es prácticamente equitativa, lo que indica que el riesgo no depende del género.
El informe también señala que, aunque existen avances en la adopción de herramientas de seguridad, estos no siempre son homogéneos.
Algunas tecnologías más avanzadas presentan altos niveles de implementación, mientras que medidas básicas no están completamente extendidas.
En paralelo, el uso de inteligencia artificial en ciberseguridad avanza de forma gradual. Un 20% de las instituciones ya la utiliza o la prueba, principalmente para detectar amenazas y monitorear eventos, aunque aún son pocos los equipos especializados en esta área.