Enviar
Lunes 9 Junio, 2008

Educación en la zona rural

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare

La educación es un proceso de socialización de personas en una sociedad, donde se desarrollan capacidades intelectuales, habilidades, destrezas y técnicas para el progreso, constituyéndose en un derecho fundamental del ser humano y un requisito esencial para reducir la pobreza del mundo rural y urbano.

En Latinoamérica, un creciente porcentaje de jóvenes, del medio rural y urbano, está por concluir la enseñanza fundamental básica y hasta la secundaria, con la esperanza de que este esfuerzo, les ofrezca un futuro de oportunidades a sus aspiraciones y ambiciones.

Así vemos como los jóvenes, si bien es cierto cuentan con una mayor escolaridad y un bagaje muy amplio de conocimientos, en el momento de solicitar empleos, son rechazados por los empleadores, puesto que carecen de la preparación técnica y profesional, especialmente adecuada para esas labores, es decir no tienen el perfil que se busca y se necesita.

Los conocimientos que adquieren los estudiantes en el área rural, en realidad no tienen ninguna utilidad o aplicabilidad en la vida cotidiana. A esos futuros profesionales se les debe ofrecer una educación canalizada hacia una transformación de las realidades adversas que habitualmente se presentan. Bajo esa tesitura, es necesario corregir sus ineficiencias, habilitándoles a conseguir un trabajo en el cual puedan satisfacer sus necesidades básicas.
Concretamente, excepto lo enseñado en los tres primeros años (leer, escribir, las cuatro operaciones aritméticas, la regla de tres y el sistema métrico), prácticamente todos los demás conocimientos son irrelevantes, para que ellos puedan tener un mejor desempeño en el trabajo, en la vida personal, familiar y comunitaria.
En realidad, el sistema de educación rural, no les proporciona los conocimientos útiles, las aptitudes necesarias y los valores que se requieren para ser insertados en el mercado laboral.

Algunos defensores de este modelo educativo afirman que tales contenidos son necesarios para desarrollar la creatividad, el ingenio, el sentido crítico e investigativo, para democratizar las oportunidades de acceso a la universidad, ignorando que, en la mayoría de los países de América Latina, apenas un 5% o un 10% de los jóvenes tiene ese privilegio.

Sin embargo en el entorno rural costarricense, existe un abismo entre lo que el sistema de educación enseña y lo que los educandos realmente necesitan aprender.
Esa disfunción educativa es tan perjudicial a nuestra juventud, al sector productivo y al futuro de nuestras naciones que no podemos seguir aceptando, medidas paliativas.

Finalmente, hay que impulsar reformas educativas con el objetivo de mejorar la educación de las áreas rurales, poniendo énfasis en la formación ocupacional y la aplicación de la tecnología, que contribuya al desarrollo integral a mediano y largo plazo, para evitar así la continua emigración de los jóvenes, adultos, padres y madres hacia las áreas urbanas.